El polémico plan que tienen la FIFA y su presidente, Gianni Infantino, para ceder los derechos de la Copa del Mundo a inversores privados generó todo un terremoto y muchas críticas a nivel global sobre cuáles son las verdaderas motivaciones de la organización.
“La administración de la FIFA está explorando la idea de reunir todos los derechos comerciales —que abarcan la retransmisión, el patrocinio, la venta de entradas y la concesión de licencias— junto con la implementación operativa de sus torneos mediante la creación de la FIFA Forward Enterprise (FFE)”.
“La FIFA invitará a terceros a realizar inversiones minoritarias, sin poder de control", indicó la FIFA en un comunicado de prensa.
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La UEFA ha sido la principal opositora de la idea y aseguró que no es más que un plan para vender el mundial a terceros y que sus dirigentes obtengan más ganancias únicamente, pues nadie es propietario del fútbol y no es tarea de la FIFA venderlo.
Este miércoles, la Concacaf también publicó un comunicado de prensa en el que no rechazó el plan con esa misma vehemencia ni siquiera lo criticó, pero lo que sí juzgó fue que se enteraron de la iniciativa por los medios, pues a ellos no les informaron nada.
Para la confederación de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe, lo que debe primar ante todo es la transparencia, comunicando las cosas de manera directa, sin ocultarlas a nadie y allí ellos pueden analizar los planes, sin estar cerrados a ninguna idea.
Tras ese anuncio, la Federación Costarricense de Fútbol se metió en el asunto solo para respaldar la postura de Concacaf y no dar una postura propia.
“Con respecto a la propuesta de la FIFA de crear una filial comercial que administraría sus principales competiciones, la Federación Costarricense de Fútbol manifiesta su respaldo a la posición de Concacaf y reitera que cualquier asunto de esta naturaleza debe ser tratado a través de los procesos y órganos de gobernanza correspondientes.
“Confiamos en que todas las decisiones se adoptarán con buena gobernanza, procesos sólidos y en el mejor interés de nuestro deporte”, destacó la nota de la Fedefútbol.
La FIFA manejó la creación de la FFE de la mano con el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump y empresas estadounidenses de empresarios cercanos al mandatario, lo que generó críticas por operar a espaldas de muchos.
Infantino someterá el asunto a votación, en la que cada federación decidirá si aprueba o no el plan de la FIFA.

