Sergio Alvarado.6 julio
La historia de amor de McDonald y Alajuelense llegó a su fin. Foto: Kevin Cordero / Prensa Alajuelense
La historia de amor de McDonald y Alajuelense llegó a su fin. Foto: Kevin Cordero / Prensa Alajuelense

Desde hace años, la opción de que Jonathan McDonald dejara Alajuelense estuvo sobre la mesa, pero a la hora de dar el paso definitivo nunca se concretó. Eso hasta este lunes, ya que el novelón de amor y odio del goleador con el cuadro erizo llegó a su fin.

El club y el jugador llegaron a un acuerdo para tomar caminos separados y finiquitar el contrato de seis meses que le restaba. Así lo anunció el equipo poco después de las 6 de la tarde.

“Soy profesional, me invitaron a salir y me voy porque el fútbol es así”, escribió Bigmac en Facebook.

El trayecto de diez años de McDonald con el cuadro erizo (en dos etapas) finalizó en medio de una relación desgastada, señalado por una buena parte de la afición y de la dirigencia y con la necesidad de respirar nuevos aires, los que al parecer encontrará en el Club Sport Herediano.

En total, Big Mac disputó 283 partidos con la camisa rojinegra, además de ser el jugador de la historia de Alajuelense con más goles contra Saprissa con 17 pepinos, según cifras del periodista Cristian Sandoval.

El atacante logró obtener dos títulos de primera división en los torneos de Verano e Invierno del 2011 con los rojinegros.

Sobre él pesaron muchos episodios polémicos, 12 expulsiones, dos veces fue declarado transferible, pleitos y señalamientos de que dejó al equipo colgado en momentos delicados como finales o duelos decisivos por su comportamiento.

Estas fueron las palabras con las que McDonald se despidió del liguismo:

“Desde el estadio, donde mi sueño se hizo realidad. Aquí celebré de corazón y hoy solo quiero decir gracias. Gracias al liguismo.

“Gracias a la afición por las 126 veces que nos abrazamos juntos con ese grito de gol desde la grada que retumbaba en mí y que me impulsaba a saltar alto en cada festejo. Gracias porque siempre dije que soy un aficionado como usted, con la oportunidad de pasar de las gradas a la cancha.

“Gracias por las 17 razones por las que nos abrazamos en clásicos, gracias por esos abrazos cuando logramos seis goles en Concacaf. Gracias porque hemos sufrido, porque hemos llorado, porque hemos reído y porque hemos celebrado.

“Por esas largas noches en vela, por esos momentos que jamás se olvidarán, porque inclusive… yo sé que hasta tiramos el taco juntos.

“También le agradezco a los técnicos con los que estuve, les juro que de todos aprendí, que no puedo quejarme de ninguno y que en lo deportivo y en cuanto a entrega, tampoco hay quejas sobre mí. Pero sí quiero hacer mención especial a Óscar Ramírez, ese visionario que me dio la oportunidad de vestirme de rojo y negro.

“No puedo olvidarme de mis compañeros, que también me hicieron crecer, que me hablaron cuando debían hacerlo y a los que también solo puedo darles las gracias. Gracias, porque sin ellos, los goles no hubiesen llegado. Al final, lo tengo claro, si ganamos, ganamos todos y si perdemos, perdemos todos.

“Fui defensa, fui volante, jugué en el medio y no lo hubiera pensado en ponerme los guantes, porque aunque yo sabía que mi función era arriba, tenía que ayudar más, aunque me generara críticas, pero no podía ser de otra forma, porque lo sé y lo tengo claro: Si la vida hay que darla en la cancha, la vida se da.

“Pero soy profesional, me invitaron a salir y me voy porque el fútbol es así”.

McDonald vivió muchos episodios polémicos en primera, algunos en el Rosabal Cordero. Foto: Archivo/ Alexander Otárola
McDonald vivió muchos episodios polémicos en primera, algunos en el Rosabal Cordero. Foto: Archivo/ Alexander Otárola
Amor florense

En declaraciones a La Teja este domingo, Yherland McDonald, hermano y representante del jugador, dejó ver que la relación con la Liga ya estaba pa’l tigre cuando criticó a los rojinegros y le tiró miel a los florenses. No les gustó para nada cómo se comportó la directiva de los manudos.

“Todo eso pasa (en la Liga) porque hay un descuido de la junta directiva, porque nadie sale a dar entrevistas y quien queda de frente es el jugador. Allí se entiende el papel de Jafet (Soto), Herediano perdió y todos atacaron a Jafet, nadie habló de Granados, de Yendrick, de Azofeifa.

“Eso hacen los directivos que conocen, pero en estos momentos los jugadores (de Alajuelense) están a expensas de ellos mismos. Si el directivo habla, las aguas se calman, pero se quitan el churuco y dejan al jugador expuesto”, dijo este domingo el hermano de Bigmac.

Todo hace indicar que los florenses ya tienen en la mano el fichaje del atacante, club con el cual jugó entre el 2004 y el 2010 y en el que realizó sus ligas menores.

Incluso, a lo interno del Herediano, el fichaje del jugador consiguió el visto bueno por parte de la junta directiva.

Los florenses podrán volver a festejar los goles de Jonathan McDonald. Foto: Archivo.
Los florenses podrán volver a festejar los goles de Jonathan McDonald. Foto: Archivo.

La primera semana de mayo, el jugador, en una entrevista con el periodista Gustavo López en TD Más, dio un primer coqueteo con el Team al afirmar que en Herediano había gente que lo quería mucho.

“Mientras Aquil (Alí) me quiera todo bien, yo le digo mi tata y se pone como loco, un día le dice a Raúl Pinto (expresidente de Alajuelense): ‘qué suerte tuvieron ustedes’ y Raúl le dice ‘¿porqué?‘, ‘porque si yo hubiera estado en Herediano cuando él se quería, él nunca se hubiera ido de Heredia'. Me quiere un montón el señor”, dijo McDonald.

En las redes sociales de los florenses, el club incluso publicó un misterioso tuit con un gif de una bomba atómica, el cual generó todo tipo de especulaciones sobre la llegada del jugador.