Sergio Alvarado.6 octubre, 2019
Por primera vez en su carrera, Jonathan Moya celebró un gol en La Cueva, usando la chema rojinegra. Foto: Rafael Pacheco
Por primera vez en su carrera, Jonathan Moya celebró un gol en La Cueva, usando la chema rojinegra. Foto: Rafael Pacheco

Este domingo la Liga no solamente se fue más líder que nunca en el Apertura 2019 y pegó un golpe que dejó noqueado al Monstruo, sino también hizo historia, pues nunca había anotado cinco goles en el Ricardo Saprissa.

120 clásicos pasaron para que el León se relamiera los bigotes y le metiera una manita a su archirrival en la Cueva, ese peso tiene el gol de Marco Ureña al minuto 80, que selló la goleada a favor de los rojinegros.

Según datos del periodista Luis Quirós, estadígrafo de La Teja, la última vez que los manudos le zamparon cinco a los tibaseños fue el 27 de setiembre de 1970, en un partido jugado en el Estadio Nacional, ese día recetaron el marcador de este domingo.

Antes de eso, solo una vez la Liga había ganado un clásico anotando cinco goles o más, y fue precisamente en el primer enfrentamiento entre rojinegros y morados, los erizos ganaron 6-5 en 1949.

José Miguel Cubero aprovechó la pifia de Aarón Cruz y se sumó a la fiesta de goles. Foto: Rafael Pacheco
José Miguel Cubero aprovechó la pifia de Aarón Cruz y se sumó a la fiesta de goles. Foto: Rafael Pacheco

El dato deja mucha historia; sin embargo es algo que los manudos no tenían en la mente y ahora solo celebran como si fuera un partido más, reconociendo que sino ganan el título, apenas quedará como una anécdota.

“No sabía la parte estadística. Qué bueno por la institución. Nosotros debemos seguir enfocados en el día a día. No bajaremos la intensidad del trabajo. Esa es para nosotros la clave, estar encima y no conformarnos”, indicó el técnico Andrés Carevic sobre histórico triunfo.

El técnico argentino celebró cada uno de los cinco pepinos con la efusividad que ya se le conoce, lo que lo deja con la camisa empapada de sudor por la intensidad con la que dirige, la misma que mostró su equipo.

“Contento por haber ganado, por todos los aficionados de la Liga que esperaban este partido con ansias. Muy lindo por el ambiente de un clásico con las gradas llenas, que te hace vivir lo lindo del fútbol”, indicó Carevic.

Lassiter tuvo la técnica y paciencia para marcar el tercer pepino ante la salida de Aarón Cruz. . foto Alonso Tenorio
Lassiter tuvo la técnica y paciencia para marcar el tercer pepino ante la salida de Aarón Cruz. . foto Alonso Tenorio

Uno de los más experimentados en el club, como José Miguel anotador del segundo pepino de los alajuelenses explicó que significa para él este récord.

“Eso de los récords es para hacerlos, dejar una marca y después esperar quién los rompe, gracias a Dios se nos dieron hoy los goles, salimos muy contentos y fortalecidos, pero conscientes que nos queda mucho camino todavía”,´indicó Cubero.

Abrió el candado

Quien abrió la senda de la histórica victoria fue Jonathan Moya, una de las figuras manudas, no solo por el gol, sino porque le complicó la vida durante toda la mejenga a la defensa morada.

Jugando como pivote, acarreando balones y jalando marcas, fue la figura central en el ataque del León, lo que permitió a sus compañeros andar más sueltos.

Ariel Lassiter se fue de doblete y llegó a nueve pepinos este torneo. foto Alonso Tenorio
Ariel Lassiter se fue de doblete y llegó a nueve pepinos este torneo. foto Alonso Tenorio

El tanto que el oriundo de Monteverde marcó apenas a los 13 minutos lo celebró y gritó con el alma, es el primero que le anota al Saprissa en un partido oficial desde que dejó a los tibaseños hace un año para irse a la Liga.

"Me había tocado anotar, pero en partidos amistosos, en los 90 minutos por la vida, pero no en un partido oficial y la verdad que sí tenía esa espinita de no anotar en clásicos, tenía muchas ganas de hacerlo.

“Yo le dije a mis compañeros que sí lo iba a celebrar, yo a Saprissa le tengo mucho respeto, pero mi celebración no fue falta de respeto, ni para provocarlos, fue solo la euforia del momento”, explicó Moya.

Ureña por su parte, el autor que cerró la goleada, reconoció que hacer historia es importante, pero apenas es un escalón en el objetivo que tienen.

Ureña celebró a galillo pelado el quinto pepino. foto Alonso Tenorio
Ureña celebró a galillo pelado el quinto pepino. foto Alonso Tenorio

“Un clásico es un clásico, es algo único, indiferentemente que vengas bien o mal en el campeonato, los que hemos crecido jugando clásicos sabemos lo que significa, por lo que lo disfruto mucho”, dijo Ureña.

Ganó, goleó y gustó, la Liga hizo mesa gallega este domingo en el día del cumpleaños de uno de sus némesis, Wálter Centeno.