Andrés Mora.22 enero

Anthony Mata Flores ya no echaba más, su vida se llenó de obstáculos muy complicado y no encontraba la salida, pero un cambio en la dirección técnica del Municipal de Pérez Zeledón evitó que hiciera maletas y se fuera a trabajar a Estados Unidos.

Cada vez que hay partido en Pérez, Anthony va al cementerio. Foto: Cortesía
Cada vez que hay partido en Pérez, Anthony va al cementerio. Foto: Cortesía

El delantero, de 24 años y oriundo de barrio Loma Verde, ha sido protagonista en el inicio del torneo de Clausura, gracias al golazo que le clavó hace ocho días a Liga Deportiva Alajuelense, receta que espera repetir este miércoles ante el Deportivo Saprissa en la Cueva, a las 8 p. m. El conversó con La Teja para conocer un poco más de su vida.

–¿Dónde inició su carrera?

Inicié en una escuela de fútbol que se llamaba Pedro Pérez, desde los cinco hasta los once años. De ahí me vieron en Pérez y me becaron por decirlo así. Hice todas las ligas menores y en la sub17 tuve proceso de selección con Jafet Soto como entrenador.

“Había días que me levantaba llorando, decía: ‘para que entrenar si ni me convocan’”, Anthony Mata.

–¿Y cómo llegó a primera?

Con el primer equipo desde que tenía 17 años, bastante joven. Daniel Casas fue él que me hizo debutar, jugábamos contra la Liga en alto rendimiento y el profe llegó a ver el partido. Ese día hice tres goles y me dijo que fuera al otro día a entrenar con el primer equipo y a los quince días ya estaba debutando.

–¿Ante qué equipo debutó?

Fue contra el Cartaginés y quedamos uno a uno. (Josué) Mitchel hizo el gol de nosotros, era un miércoles por la tarde y jugué como los últimos diez minutos, recuerdo que estaba supernervioso porque había compañeros como (José) Cancela, (José) Garro o (Felix) Montoya, a todos los vi jugar mientras crecía.

–¿Cómo ha sido el recorrido en primera?

De todo un poco, porque han habido momentos muy bonitos, como cuando debuté y cuando quedamos campeones nacionales, que es el mejor momento.

Pero después de quedar campeones con el profe (José) Giacone, me costó volver a jugar, no sé que era la cosa y dejé de tener participación. Además, mi mamá (Carmen Flores) falleció hace como un año y tres meses y fue un golpe demasiado difícil, porque cuando yo tenía cinco años mi papá murió.

–Qué le pasó a su mamá?

Mi mamá y yo éramos demasiado apegados, más bien nos daba risa porque nos peleábamos por ver quién dormía con mami. Su muerte fue algo inesperado; fue un paro cardíaco. Ella no padecía de nada, ni tomaba pastillas de nada, por lo que fue un golpe durísimo.

–¿Qué sucedió después de la muerte de su mamá?

Mi mamá fue la que me anduvo jalando, fue papá y mamá y siempre me apoyaba. Sinceramente estuve a punto de dejarlo todo porque la mayoría de mi familia está en Estados Unidos y quería ir a probar en algún equipo o trabajar allá.

–¿En ese momento pasó la tormenta?

No, porque justo después de lo de mami, tenía un año sin jugar y se me mete una bacteria (leptospirosis) y estuve internado durante 22 días, en ese momento decidí que iba a dejar todo botado.

–¿Cómo ha sobrellevado la ausencia de su mamá?

Mami era papá y mamá, así que para mí ha sido demasiado difícil. Yo estaba acostumbrado a ayudar en la casa, pero cuando ella murió quedé a cargo de todo.

Fue superdifícil porque tampoco jugaba y pensé que lo mejor era irse, además, la familia que tengo allá (Estados Unidos) me decía que tenía las puertas abiertas. Por dicha Keylor (Soto), (Edder) Monguio y Bryan Segura, que es como mi hermano y a quien conozco de toda la vida, siempre me apoyaron. Ellos me decían que tarde o temprano iba a jugar y me intentaban motivar porque había días que me levantaba llorando y me preguntaba: ‘¿Para qué entrenar si ni me convocan?’. Ellos me ayudaron bastante y les hice caso, aunque soy una persona demasiado terca y trato de cumplir lo que me propongo, pero también me dije: ‘No voy a dejar que el profe robe mi sueño’.

–¿Qué le pasaba por la cabeza en ese momento?

Pensaba que tal vez era muy malo y yo no me daba cuenta, también se juntó lo de mi mamá, así que me sentía mal y al agregarle eso me preguntaba: ‘¿Qué más tengo que pasar?'.

Yo necesitaba algo, sentía que me estaba desperdiciando y pensaba que era injusto. Hubo un momento que dije: ‘Me voy de aquí porque no voy a perder más el tiempo’. Pero en eso el profe se fue (Giacone) y el primer día que Omar (Royero) agarró el equipo, me dijo: ‘Usted sabe que conmigo juega el que entrena bien y usted entrena bien, entonces va a jugar’".

Contra la Liga el delantero pudo cumplir la promesa que le hizo a su mamá. Foto: Rafael Pacheco
Contra la Liga el delantero pudo cumplir la promesa que le hizo a su mamá. Foto: Rafael Pacheco
Guerreros contra Monstruo
Pérez Zeledón visitará la Cueva este miércoles para jugar a las 8 de la noche. Saprissa es líder del Clausura con 9 puntos en tres mejengas, mientras que los generaleños están en la novena casilla con tres puntos.

–¿Cuando Royero le hizo ese comentario, usted ya estaba listo para irse?

Sí, yo estaba listo. Eso ocurrió en el torneo anterior, porque en setiembre fue cuando se fue (Giacone). En ese momento pensé en dar chance hasta diciembre y si la cosa no cambiaba dejaría todo botado, pero no fue necesario porque eso me lo dijo Royero un lunes y el domingo fuimos al Morera y ya estaba jugando, así que sentí un desahogo grandísimo.

–¿Con Giacone era algo personal o solamente deportivo?

Siempre voy a quedar con la duda, porque nunca supe qué fue la cosa, él me decía que la oportunidad iba a llegar y siempre hable con él. Cuando quedamos campeones, sino era titular entraba de cambio, pero de un día para otro me hizo a un lado. Muchas veces sí sentí que era algo personal, pero no puedo asegurarlo. Era superextraño porque hiciera lo que hiciera ni siquiera me convocaba.

–¿Y ahora con quién vive?

Estoy soltero, somos cinco hermanos y soy el menor. Antes vivía con mi mamá y una hermana que es un año mayor. Otra hermana está en Estados Unidos.

Doña Carmen pudo festejar con su hijo mejor el título de los Guerreros del Sur. Foto: Cortesía
Doña Carmen pudo festejar con su hijo mejor el título de los Guerreros del Sur. Foto: Cortesía

–¿El gol ante la Liga lo desahogó?

Era una promesa, ya que siempre que jugamos acá, sea titular o no, voy al cementerio el día del partido. Ese día fui y le llevé flores, desde que falleció se lo prometí (el gol).

Le costó volver a jugar pero están volviendo los buenos días. Foto: Cortesía Municipal de Pérez Zeledón
Le costó volver a jugar pero están volviendo los buenos días. Foto: Cortesía Municipal de Pérez Zeledón

–¿Qué hace en su tiempo libre?

Ahora estoy a punto de defender la tesis en Criminología, terminé la licenciatura y estoy esperando que me llamen a defender la tesis, así que estoy estudiando bastante.

Ahora me gusta jugar play y como soy cristiano también me gusta ir a la iglesia.

–¿Sigue en contacto con sus amigos?

Bryan, Mau, Monguio y yo tenemos un grupo de WhatsApp y pasamos hablando 24/7. Ahora que Mau salió lesionado nos pasaba fotos de la lesión y de todo lo que le hacían.

Anthony Mata tiene un grupo con Edder Monguio, Mauricio Núñez y Bryan Segura. Foto: Cortesía
Anthony Mata tiene un grupo con Edder Monguio, Mauricio Núñez y Bryan Segura. Foto: Cortesía

–¿Cómo se llama el grupo?

Los Reales porque siempre hemos dicho que somos amigos de verdad, somos reales y estamos para las que sean.

–¿Hablan de los partidos?

Claro, nosotros prácticamente pasamos hablando de fútbol y vacilamos cuando nos toca jugar en contra, porque en la cancha nada de que somos amigos. Como yo soy extremo y Mau defensa, me va a tener que marcar, por lo que me dice que me va a dar con todo. Este es el grupo más activo que tengo.