Sergio Alvarado.15 febrero, 2020
Bryan Rojas, hoy en Herediano, es uno de los delanteros de mayor proyección en el fútbol nacional. Fotografía José Cordero
Bryan Rojas, hoy en Herediano, es uno de los delanteros de mayor proyección en el fútbol nacional. Fotografía José Cordero

En 1997 Froylán Ledezma, Alonso Solís y Andrey Campos eran jóvenes futbolistas que, entre otros, marcaban la pauta en el fútbol nacional.

Se les veía como los llamados a ser parte del recambio generacional del fútbol tico. Se confió en ellos y la pegaron.

Aquel 97 fue el año en el cual Alajuelense salió campeón nacional y la Sele perdió la oportunidad de asistir al Mundial de Francia 1998. Y fue además cuando vinieron al mundo algunos futbolistas que justamente ahora dan qué hablar.

Los frutos de un club formado en el puro centro de Alajuela, la Asociación Deportiva Carmelita, y de la Academia Wilmer López son ya una realidad y alimentan a los tres equipos grandes del país e, incluso, a clubes del exterior.

De la categoría 97 verdolaga salieron jugadores como Bernald Alfaro, hoy en Alajuelense; Bryan Rojas y Zuhander Zúñiga, en Herediano; Jonathan Martínez, en el Saprissa, y Andy Reyes en LASK Juniors, en Austria.

La generación 97 del Carmelita demuestra día a día su calidad. Foto: Cortesía.
La generación 97 del Carmelita demuestra día a día su calidad. Foto: Cortesía.

A esos nombres se le pueden sumar otros como Nextaly Rodríguez, Yael López o José Rodolfo Alfaro, salidos también de la Academia Wilmer López pero que se formaron uno o dos años después y agarraron la colita de ese grupo del 97, según nos explicó el técnico de todos en su formación, Luis Carlos Mejías.

“Diría que, hasta el momento, esa categoría del 97 es de las más exitosas que ha salido de la academia. Desde pequeños venían con sangre ganadora, ellos ganaron todo: los campeonatos de Unafut en la categoría U-15, U-17, alto rendimiento y también representaron a Alajuela en Juegos Nacionales y salieron campeones”, explicó Mejías.

Una fuerza

Estos nombres son los que más suenan por su presente, pero otros jugadores de esa misma generación son hoy la base del Carmelita, actualmente en la segunda división.

“Jonathan Martínez y Andy Reyes no nacieron en el 97 sino después, pero yo los subía porque sabía que tenían calidad y estuvieron gran parte en esa generación”, explicó Mejías

Los jugadores reconocen a Mejías como su papá futbolístico y él cuenta con el conocimiento para explicar el aporte que le hacen al fútbol tico.

“Obviamente uno quisiera que todos estén jugando en equipos de primera división o afuera, pero así es esto. Pasan por un embudo y llegan algunos que han aprovechado”, comentó.

La generación 99 dio figuras a la generación del 97, eran más jóvenes, pero sobresalían. Foto: Cortesía.
La generación 99 dio figuras a la generación del 97, eran más jóvenes, pero sobresalían. Foto: Cortesía.
Ilusionado

Mejías es un entrenador bastante joven, tiene 33 años y está muy satisfecho de liderar a una generación que ya está dando frutos y acaparando los buenos comentarios de los aficionados.

“Uno se siente muy orgulloso de ver que lo que hablamos hace seis o siete años se está dando. Hace como un mes, cuando se jugaron los 90 Minutos por la Vida, conté y tenía a nueve jugadores que han pasado por mí entre los tres equipos. Ese es el futuro del fútbol nacional”, destacó.

Luis Carlos considera que, de cara al Mundial del 2026, estos muchachos serán sin duda bases firmes de la selección nacional.

“Usted junta las categorías del 97 a la 2000 que salieron de Carmelita y arma casi una selección, sé que para el Mundial del 2026 habrá por lo menos seis jugadores (seleccionados)", adelanta.

“Espero que Andy Reyes tome ritmo afuera, que José Rodolfo dé el salto, Yael López, Juan Pablo Arguedas, que está en Grecia (es ficha de Herediano) que también es de esos años; Sebastián Castrom que está en Jicaral... tenemos a (Kevin) Chamarro, que es el segundo portero de San Carlos.”, comentó.

Bernald Alfaro es de las figuras que Mejías espera ver consolidadas en la selección nacional. Foto: AP
Bernald Alfaro es de las figuras que Mejías espera ver consolidadas en la selección nacional. Foto: AP

Luego de tanto éxito con la categoría 97, Mejías continuó trabajando con la generación 2003, a la que considera que era hasta mejor que la anterior, pero el descenso del equipo a la segunda división le hizo perder jugadores, que buscaron campo, naturalmente, en otros conjuntos.

Mejías trabaja ahora en la categoría 2008, el cual destaca como el próximo gran proyecto de la Academia Wilmer López, que se afianza año a año como un semillero.

"Yo le digo a la gente que puede esperar mucho de estos muchachos que ya ven en primera, a la prensa le digo que no los suba tanto, que los dejen trabajar ahí calladitos.

“Sé que si les damos continuidad y a los entrenadores no les da miedo ponerlos, acá viene el recambio generacional que el fútbol nacional necesita. Es lo que hicimos en Carmelita: confiamos en los jóvenes y nos surtimos de jugadores hechos en casa”.

Base de selecciones menores
En la época de Marcelo “Popeye” Herrera en la selección nacional, el Carmelita fue la base para las selecciones U-17 y U-20 durante los mundiales menores del 2015 y 2017, con ocho o nueve muchachos durante la eliminatoria y unos seis en la copa.