Sergio Alvarado.6 marzo, 2020
Gilberto
Gilberto "Tuma" Martínez se siente puras tejas para la nueva vida que le espera en Tiquicia. Foto: Albert Marín.

Gilberto “Tuma” Martínez se convirtió en uno de esos jugadores icónicos en el fútbol nacional, el coraje, la garra, la técnica y el pelo largo y lacio son de esos símbolos que muchos recuerdan de primera entrada cuando lo mencionan.

Tuma tenía 22 años cuando dejó el Saprissa, único club con el que jugó en Tiquicia, para marcharse a Italia, país en el que vivió por 18 años y donde terminó su carrera como futbolista profesional.

Ahora con 40 años regresó al país para quedarse definitivamente y comprobó que ese cariño de la gente sigue intacto, más allá del color de camisetas. Es de los pocos jugadores admirados por casi todos.

A pesar de todas las cosas que conquistó el Tuma en su carrera, en entrevista con La Teja nos confesó que una manera muy linda de cerrarla hubiera sido vistiendo los colores del Monstruo, el mismo lugar en el que todo comenzó en el año 2000.

“Hubiera sido bonito, no escondo que hubiera sido muy bonito un partido de despedida, pero ya uno no piensa en eso, si me lo quieren hacer yo no digo que no (risas), pero con toda honestidad, no es algo que me roba el sueño”, explicó.

(Video) Gilberto Martínez: “Hubiera sido bonito tener un partido de despedida con Saprissa"

Esta posibilidad estuvo más cerca que nunca en el 2010 cuando Gilberto estuvo a muy poco de regresar al Saprissa. Parecía que todo estaba servido, pero al final no se dio porque el club no dio el paso final, como él nos confesó.

“En el dos mil diez el plan era ese, pero desgraciadamente soy sincero, no se abrieron las puertas en ningún club, uno busca siempre lo mejor para familia y regresamos a Italia.

“En ese momento tal vez en Saprissa no necesitaban al cien por ciento de un Gilberto y eso lo entiendo, son cosas que respeto, nunca me dijeron que no de manera directa, pero no se llegó a algo concreto, pero no pasa nada, yo a Saprissa lo llevo en el corazón, a su afición que es como mía, siempre me apoyan, hasta los liguistas siempre me saludan”, comentó Tuma.

No voy a faltarle el respeto a Wálter diciendo que sí quisiera dirigir a Saprissa ahorita", Gilberto Martínez.
Al banquillo
Junto a su esposa Priscilla Solano y su hijo Gilberto, de diez años, el exdefensor morado trae grandes planes. Foto: Rafael Pacheco
Junto a su esposa Priscilla Solano y su hijo Gilberto, de diez años, el exdefensor morado trae grandes planes. Foto: Rafael Pacheco

A pesar de que hace unos cinco años colgó los botines, Martínez no descarta volver al Monstruo, algún día, como entrenador. Eso sí, aclaró que eso no será por ahora.

En Europa, Gilberto sacó la licencia B de UEFA, que en Tiquicia equivale a la clase A, por lo que podría dirigir a cualquier equipo o selección en el país.

"No escondo que en un futuro sí, pero ahorita no porque ahí está Wálter que es un gran amigo y ha hecho un gran trabajo, espero que Dios lo bendiga y pueda crecer mucho más de lo que ha hecho.

"No voy a faltarle el respeto a él diciendo que sí lo quiero dirigir ahorita, a Saprissa, más bien ojalá que todos los saprissistas lo apoyen.

“Ahora, ya cuando él no esté (risas), ya es otra cosa, en ese momento sí me gustaría, claro, ¿a quién no le gustaría entrenar a Saprissa?", respondió con sinceridad.

Tuma dice un equipo que le gusta por el estilo que tiene es el Borussia Dortmund alemán, ya que ejerce mucha presión. ¡Cómo no, así jugaba él!

"Todos tienen sus maneras y sus métodos, a Guardiola le gusta salir siempre desde atrás, a lo Paté por decirlo así, es un estilo que a mí me gusta, pero tenés que tener los jugadores para que resulte, sino es muy difícil, no es bueno forzarlo.

“Me gusta el Borussia, es un juego intenso, un equipo que va, viene, aprieta, marca, es todo intenso, a mí me gusta eso”.

Diferencias

El exdefensor afirma que le ve muchísimas diferencias al país que dejó en el 2002, a las que se buscará adaptarse poco a poco junto a su esposa Priscilla Solano, con quien lleva diez años de matrimonio y 20 de haberse conocido.

“En casi todo he notado diferencias, ahora hay más carros, hay más presas, veo mucho negocio, mucha empresa nueva en ese aspecto, siento que ha crecido, muchos dicen que la economía está un poco difícil, pero veo que en general ha cambiado bastante”, dice.

Explicó que uno de los motivos que lo hizo devolverse fue para criar a su hijo Gilberto en un mejor ambiente.

“Allá la cultura es muy cerrada, es un ambiente muy frío, de pocos amigos, nos pusimos de acuerdo con mi esposa y vimos que era la hora de volver, acompañado a eso estaba el proyecto de las escuelas de fútbol que está pensado hace más de dos años”, destacó.

Cuando le consultamos al Tuma si extrañaría vivir en Italia, el hombre lo dejó clarititico con una demoledora frase.

"Cero, nada, Italia es un país muy lindo para pasear quince días, pero cuando te vas a vivir y ves que sos extranjero, si llegás a un supermercado te ven con desconfianza, la señora te corre el bolso. La verdad Costa Rica, es Costa Rica, no hay dos”.

¿Porqué Tuma?
A Gilberto Martínez le apodaron Tuma a los 17 años cuando llegó al Saprissa, sobrenombre que lo acompañó por toda su carrera futbolística y nos explicó cómo nació.
“Cuando vine al Saprissa llegué al juvenil que lo tenía Luis Torres, en ese entonces yo hacía muchas faltas y él me decía, 'Tuma qué va, usted pega mucho, es como un martillo, la famosa hacha que usan los indios se llama ‘tomahawk’ por los hacheros, entonces de ahí nació el Tuma y así me quedé”.