Sergio Alvarado.20 mayo
Carlos es un ejemplo de que Jicaral es un equipo que no conoce el rendirse y pulsearla por sus sueños. Foto: John Durán.
Carlos es un ejemplo de que Jicaral es un equipo que no conoce el rendirse y pulsearla por sus sueños. Foto: John Durán.

Un cabezazo a los 89 minutos de Carlos Barahona puso este lunes a Jicaral-Sercoba en otra final de la Liga de Ascenso y al anotador del pepino, uno de los goleadores del club, lo ilusiona llegar a la primera división.

Con 35 años, Barahona es uno de los jugadores más veteranos del cuadro porteño y de los que más la ha pulseado para dar el anhelado paso a la máxima categoría, ya se ha llevado dos decepciones con el cuadro azul y no quiere repetir esa experiencia.

"La tercera es la vencida, al menos eso dicen. Todavía nos faltan dos partidos para ver si se nos da el ascenso. De momento podemos celebrar este título de Apertura, pero ya este martes debemos pensar y trabajar en la final, pues son dos partidos muy complicados, ante un rival muy duro que ya nos ganó el Apertura, así que no podemos confiarnos”, admitió Barahona.

Aunque sabe que los años juegan en su contra, Carlos quisiera cumplir el sueño de jugar como delantero en la primera, liga en la que estuvo tres tornes con Ramonense y otro con Liberia, aunque curiosamente como lateral derecho porque era el puesto en el que le dieron oportunidad.

Desde siempre, Barahona ha sido delantero, pero por la fiebre de jugar en primera aceptó que lo metieran de defensa por lo que ni se acercó ni al marco, todo lo contrario a lo que ha hecho en la segunda donde suma más de 150 pepinos.

"Yo ya había anotado en los partidos finales ante Uruguay de Coronado y Grecia. En este tipo de encuentros me va bien, me tengo fe y gracias a Dios estuve en el momento preciso. Estoy muy contento y le dedico el tanto a mi madre Flor que está en el cielo”, destacó.

Dicen que los sueños no conocen de edades y Carlos la pulseará al máximo para alcanzar el suyo, el cual es anotar en la máxima categoría.