AFP .18 junio
El Maracaná estuvo pelado para el juego entre Paraguay y Catar. (Photo by Mauro PIMENTEL / AFP)
El Maracaná estuvo pelado para el juego entre Paraguay y Catar. (Photo by Mauro PIMENTEL / AFP)

En el país del “jogo bonito”, la Copa América 2019 arrancó con tribunas muy peladas y ni siquiera la Canarinha logró llenar el estuche.

Los precios altos de las entradas para aficionados con poca platica, la acumulación de ediciones del torneo continental y un Mundial de Rusia 2018 que endeudó a muchos, atentan contra el evento.

Las mejengas del miércoles
Este miércoles vuelven a la acción los locales. Colombia enfrentará a Catar (3:30 p. m., hora tica); mientras que Argentina se las verá contra Paraguay (6:30 p. m., hora tica).

El elevado precio de las entradas, con una media de 125 dólares (¢74 mil) por boleto, la mitad del salario mínimo en Brasil, salta como principal barrera entre los partidos y la gente, en una región donde la cotización del dólar está por las nubes.

“Los organizadores deberían haber sido más flexibles en mirar cómo iba la demanda y cambiar rápidamente el precio, porque más importante que tener una receta alta es tener un evento con mucho compromiso y eso es lo que no está sucediendo”, dijo Erich Beting, consultor de marketing deportivo y fundador del portal Máquina do Esporte.

Beting resaltó las altas recaudaciones que está produciendo el torneo, en especial en el duelo inaugural que terminó con goleada 3-0 del anfitrión ante Bolivia, pese a dejar miles de puestos vacíos. Pero considera que hubo una “falla de planificación” al colocar entradas con costos tan elevados.

“Ahora tenemos Copa este año, el próximo en Argentina-Colombia, tuvimos Mundial en 2018, entonces ya no es la gran novedad”, Carolina Jaramillo, experta en marketing deportivo.
Extraños pedazos de estadio pelado se vieron en el duelo Chile y Japan en el Morumbi de Sao Paulo. (AP Photo/Victor R. Caivano)
Extraños pedazos de estadio pelado se vieron en el duelo Chile y Japan en el Morumbi de Sao Paulo. (AP Photo/Victor R. Caivano)

En los primeros cinco partidos de la Copa la asistencia promedio fue de 25.800 personas, en estadios con capacidad de entre 49.000 y 78.000 aficionados.

Ni el duelo más prometedor de la primera llave, entre Argentina y Colombia en Salvador, permitió celebrar entradas agotadas, sumando 35.572 espectadores. Y la derrota 2-0 de Lionel Messi y compañía ante los cafeteros deprime a la afición che que prometía mayor participación en este torneo.

“Antes la Copa América era un evento extraordinario que la gente vivía como una novedad, como un Mundial pero en Sudamérica. Ahora tenemos Copa este año, el próximo en Argentina-Colombia, tuvimos Mundial en 2018, entonces ya no es la gran novedad”, señaló la experta en márketing.

A un año de otra Copa América muchos hinchas latinoamericanos pueden pensar: ¿por qué moverse a Brasil si en 12 meses tengo una Copa a pocos kilómetros de casa? Así puede pensar un ecuatoriano o un chileno, agregó Jaramillo.

Beting asegura que el problema fue un calendario de Conmebol que no dio respiro a los fanáticos locales, cerrando el Brasileirao horas antes del arranque del torneo de selecciones más antiguo del mundo.

Detrás del marco paraguayo no hubo nadie para ver ese golazo de cerca. (AP Photo/Leo Correa)
Detrás del marco paraguayo no hubo nadie para ver ese golazo de cerca. (AP Photo/Leo Correa)

El presidente de la Conmebol, Alejandro Domínguez, admitió que “preocupa” la baja asistencia que tuvo el duelo Venezuela-Perú, por el grupo A, que llevó 13.370 personas al estadio Arena do Gremio, en Porto Alegre.

Sin embargo, Domínguez destacó que “hasta ahora (el balance) es muy positivo” y apostó a que seguirá mejorando pese a que antes del arranque perdió a una de sus principales figuras, el brasileño Neymar.