Egipto caminó con paso firme para lograr su clasificación a la Copa del Mundo de Rusia y regresó a la mayor justa deportiva del fútbol, después de 28 años de ausencia, apoyado en los goles de su estrella Mohamed Salah, el delantero de moda en todo el planeta.
El artillero de Liverpool ha tenido una temporada fuera de serie en la Liga Premier y en la Champions League donde llegó a disputar la final del torneo ante el poderoso Real Madrid, pero la Copa del Mundo será una experiencia inédita para el carismático jugador de 25 años.
Precisamente Salah les paró la peluca a los egipcios cuando salió lesionado de la final de la Champions, tras caer junto al merengue Sergio Ramos. El delantero se quejó de un dolor en el hombro derecho y salió del campo de juego. Sin "el Faraón", en el campo el Real liquidó 3-1 al Liverpool.
En su país respiran tranquilos al verlo dentro de la lista de 23 jugadores convocados, pero no se dicho cuándo podría jugar.
Tras anotar más de 40 goles esta temporada con Liverpool, Salah buscará seguir moviendo las redes en Rusia.
Salah, el mejor jugador de la temporada en la Liga Premier, no estará rodeado por el mismo talento que le acompaña en Anfield, pero ha demostrado una tremenda versatilidad en su club, moviéndose por diversos sectores para sacarse marcas.
Sus socios de ataque en la selección serían Mahmoud Hassan, mejor conocido por su apodo “Trezeguet” y Mahmoud Abdel-Monaim. Trezeguet juega con el Kasimpasa turco y Monaim lo hace en el fútbol saudita.
Dudas
Egipto jugará en el grupo A en el que enfrentarán a la anfitriona Rusia, así como a Arabia Saudita y a Uruguay. Sus posibilidades de sortear la llave dependerán en gran medida de los pepinos Salah.
Los dos amistosos que disputaron los egipcios en marzo evidenciaron lo bueno y lo malo que tiene el equipo dirigido por el técnico argentino Héctor Cúper.
Tuvieron a Portugal contra las cuerdas y le ganaban 1-0 antes de ceder dos goles en tiempo de descuento, ambos por cabezazos de Cristiano Ronaldo, para perder 2-1. En un mal juego ante Grecia, Egipto cayó 1-0 y el gol también se lo clavaron mediante un cabezazo.
Cúper tomó las riendas de Egipto en el 2015 tras el decepcionante ciclo del estadounidense Bob Bradley.
El equipo había estado ausente de la Copa de África en las tres ediciones previas al 2017, pero Cúper no solo pudo clasificarles al torneo continental, sino que les llevó a la final que perdieron ante Camerún. También certificaron la clasificación a Rusia, en octubre, con una fecha de antemano.
Esos logros calmaron las críticas de la prensa egipcia, molesta por el estilo conservador de Cúper, de 62 años.
Pese a todo lo que ha logrado el técnico, las dudas persisten sobre su trabajo y muchos lo critican por no consolidar a un equipo muy defensivo, que desperdicia muchas ocasiones de gol y que es frágil en el juego aéreo.
Cúper ha dicho que se irá tras el Mundial, pero la dirigencia de la federación quiere que siga al mando.
Histórico
Con 45 años, el portero Essam el-Hadary podría convertirse en el jugador más veterano en jugar en un Mundial. Rusia 2018 podría ser el capítulo final de una carrera de más de dos décadas en clubes de Suiza, Sudán y Arabia Saudita, donde actualmente milita.
Obsesionado del acondicionamiento físico, el-Hadary aportará su experiencia, pero deberá evitar algunos momentos de desconcentración que ha tenido recientemente.
Su suplente, Ahmed el-Shennawy del club cairota Zamalek ha sido descartado del Mundial por una grave lesión de rodilla, dejando a Mohammed el-Shennawy (sin vínculo familiar) del Al-Ahly como su posible reemplazo.
Egipto, que no paso de la primera fase en sus dos participaciones previas en los mundiales de 1934 y 1990, debutará contra Uruguay el 15 de junio en Ekaterinburgo. Con su concentración en Grozny, los egipcios se medirán después con Rusia el 19 en San Petersburgo y cerrarán ante Arabia Saudita el 25 en Volgogrado.




