Luis Quirós.28 septiembre

Guadalupe se inspiró bajo la lluvia y empapó la ilusiones de los morados.

Con un sistema táctico que el Saprissa no supo como descifrar, Guada ganó 2-1 y se acerca en una lucha titánica por los puestos de clasificación.

La mejenga arrancó pasadísima por agua y con mucho estudio. Ninguno quiso arriesgar mucho en una cancha tan mojada.

Din John Arias, festeja su primer gol del Apertura 2019 con Guadalupe, contra el Monstruo. Foto José Cordero
Din John Arias, festeja su primer gol del Apertura 2019 con Guadalupe, contra el Monstruo. Foto José Cordero

Los anfitriones fueron los primeros en generar una opción de llegada al marco de Aarón Cruz, titular este sábado por la rotación de jugadores que usa el Paté Centeno para cuidar figuras por el juego de vuelta de Liga Concacaf, este martes 1 de octubre en Panamá contra el Atlético Independiente.

Los pupilos de Geiner Segura trataron, desde media cancha, de generar el fútbol y las opciones claras que llegaran hasta los tacos del goleador Frank Zamora. De inmediato Alexander Robinson y Jean Carlo Agüero, centrales morados, comenzaron a jugarle anticipado al artillero para tratar de robarle la pelota.

Poco a poco la cintura de Tibás comenzó a moverse con buen ritmo y sabor, sobre todo porque Michael Barrantes con sus servicios precisos, como de buen cirujano, empezó a generarles problemas a los defensores de Guadalupe. La redonda siempre llegó a las espaldas de ellos, pero sin que sus compañeros de ofensiva, Johan Venegas y Randall Leal, lograran aprovecharla.

Quienes sí lo hicieron fueron los guadalupanos.

Al minuto 15, Carlos Martínez logró robarse una bola que de forma inteligente entregó de una vez a Din John Arias, quien con un movimiento provocó que Alexander Robinson y Jean Carlo Agüero jalaran para el mismo lado.

Eso lo aprovechó el integrante de Guadalupe para soltar un leñazo de pierna derecha imposible para Aarón Cruz, quien estaba adelantado. El arquero morado no logró hacer nada para evitar el 1 a 0.

El goleador Johan Venegas, estuvo celosamente resguardado por la zaga de Guadalupe, y no pudo hacer daño. Foto José Cordero
El goleador Johan Venegas, estuvo celosamente resguardado por la zaga de Guadalupe, y no pudo hacer daño. Foto José Cordero

La anotación les permitió a los anfitriones asentarse mejor en la gramilla y eso quedó claro. En la media cancha comenzaron a quitarle la pelota al Monstruo y a partir de ahí generaron jugadas que siempre complicaron a los defensas de la "S", que casi siempre terminaban reventando la chocobola.

La presión llegó al extremo de que a Jonathan Martínez le robaron un balón en salida. Lo hizo Aarón Murillo, que jaló y aunque tenía a su compañero Frank Zamora totalmente solo prefirió rematar pero estrelló su remate en el portero Aarón Cruz.

Eso hizo reaccionar al Paté, quien ordenó a sus muchachos juntarse más y tocar más rápido para quitarse de encima la presión rival.

Con esa idea Michael Barrantes y Esteban Rodríguez se quitaron los grilletes para que el cuadro morado tuviera más juego fluido en ese mar lleno de marcas.

Aarón Cruz, portero de la S, salvó hincado al cierre del primer tiempo, el disparo de Aarón Murillo que ya celebraba el segundo gol de Guadalupe. Foto José Cordero
Aarón Cruz, portero de la S, salvó hincado al cierre del primer tiempo, el disparo de Aarón Murillo que ya celebraba el segundo gol de Guadalupe. Foto José Cordero

El sistema táctico de Guadalupe (con cinco hombres en la media) le hizo mucho daño a la "S" porque al finalizar la primera parte los morados no habían podido montar su show en el “Colleya”.

Mordidos por tener el marcador en contra, lo que ponía en peligro su intento de cazar el liderato, el Sapri salió con todo y metió a Guadalupe en su parcela, pero la ansiedad por igualar en los primeros minutos no cuajó.

Por ello Centeno no tardó en enviar al campo a Mariano Torres, buscando más claridad en su juego.

Aunque el gol no llegó de primera entrada para el subcampeón nacional, pese al frío, la mejenga se calentó porque aparecieron en escena los remates de media distancia de Barrantes y Torres.

Eso puso en apuros a Guadalupe, que en varias ocasiones se salvó gracias a los reflejos de gato de Alejandro Barrientos.

Michael Barrantes (der.) no tuvo mucho espacio este sábado en el
Michael Barrantes (der.) no tuvo mucho espacio este sábado en el "Colleya" Fonseca para hacerle daño a Guadalupe. Foto José Cordero

Y aunque muchos pensaron que la rayos estaban calmados, pese a la lluvia caída este sábado, de este tema se apropió el Sapri porque desató una fuerte rayería sobre el marco de Barrientos.

Pero con esa bronca al frente, Geiner Segura y su banda encontraron un par de oportunidades para el 2-0, pero la pésima definición jugó en contra.

Pero como dice la vieja frase “no hay que llegar primero sino saber llegar”. En el minuto 81 un contragolpe muy bien llevado por el goleador Frank Zamora terminó con un servicio a la boca del marco, justo donde iba cerrando Alonso Martínez, que solo tocó para el 2-0.

Mariano Torres le dio vida rápido al Saprissa, porque en el minuto 83, en tiro libre, sorprendió al portero Barrientos y anotó el gol del descuento, al que llaman también “el de la honra”, que no sirve de consuelo, pero no da puntos.