Diario El Universal, México.26 octubre

En entrevista otorgada al sitio uruguayo Red 21 en el 2004, el promotor o agente de jugadores Fernando Pavón, reconoció tener tratos con Gustavo Matosas, con quien abrió el mercado uruguayo en China.

Pavón reconoció que el llevar determinada clase de futbolistas uruguayos le fue de gran valía.

Fernando Pavón aceptó que tiene tratos con respectos a jugadores con Gustavo Matosas, desde el 2004. Foto librenoticias.com
Fernando Pavón aceptó que tiene tratos con respectos a jugadores con Gustavo Matosas, desde el 2004. Foto librenoticias.com

"Nosotros abrimos el mercado chino para nuestro país (Uruguay) y otras latitudes, conjuntamente con una persona que hoy (2004) es técnico de Plaza Colonia, Gustavo Matosas. Lo llevamos a Gustavo junto a Alejandro Larrea (en su momento asistente técnico de la Sele con el Machillo Ramírez), Juan Ferrei y varios jugadores más en aquel momento, y fueron quienes nos abrieron las puertas. Matosas tanto dentro como fuera de la cancha fue un señor y un jugador profesional al máximo. Y bueno?, ahora lo está demostrando como técnico”.

Esto se da en el marco de los audios filtrados en Televisa dónde se escucha que Pavón y Matosas negocian un porcentaje de participación por la contratación de Matías Britos a León.

Pavón en la misma entrevista habla de su experiencia como promotor. Repasando sus inicios en el “mercado” uruguayo de futbolistas, el promotor manifestó:

“Mi carrera comenzó en el año 1991, pero diferencio lo que es ser empresario de contratista o representante. Representante puede ser cualquiera, empresario es diferente porque la persona que invierte corre riesgos y viaja por el mundo buscando buenas posibilidades para los jugadores. Por eso yo me considero empresario”.

Alejandro Larrea, cuando breteaba con Oscar Ramírez en la tricolor. Foto: Rafael Pacheco
Alejandro Larrea, cuando breteaba con Oscar Ramírez en la tricolor. Foto: Rafael Pacheco

Precisó que hace varios años que está ejerciendo la profesión, habiendo transferido más de sesenta jugadores en un mercado como el uruguayo, “en el que es difícil trabajar por el monopolio que existe, aunque ese monopolio, pese a que todavía se mantiene, cada vez existe menos”.