En Liberia se viven momentos de mucha tristeza luego de que se confirmara que el club que venía peleando en instancias finales perdió su derecho a estar en el siguiente torneo de la máxima categoría.
Hancer Zúñiga, quien fue el gerente deportivo de ese exitoso proyecto aurinegro que acabó de la forma más inesperada posible, conversó con La Teja para confesar su sentir y cómo se respira en el cantón guanacasteco la dolorosa noticia de no tener licencia para la siguiente campaña.
“Ha sido muy doloroso para todos los que conformamos el proyecto de Liberia; a criterio personal, para mí y mi familia ha sido muy duro, porque es una ciudad en la que nos sentimos bien, y con un proyecto en que se venían haciendo bien las cosas y se reflejaba en lo deportivo.
“Es algo que, más allá del trabajo, se convirtió en un sentimiento para cada uno de los que formamos el proyecto; lo que sucedió con el club, pues, hace que nos embargue un sentimiento de dolor grande, ya que dentro de 15 días podíamos competir en la primera con un club bien estructurado para hacerlo incluso mejor que en otros torneos. Estábamos preparados para eso y de un momento a otro se apagó todo”.
“Pero así es la vida, todos los que formamos el proyecto estamos con salud, estamos bien para seguir adelante y ojalá que podamos vernos dentro de algún proyecto en el futuro, ya que fue algo muy bonito lo que se dio acá y con resultados buenos, no solo para el club, sino también para el fútbol de Costa Rica, porque sin duda alguna se vio reflejado en presencia desde la U14 hasta incluso en la mayor”.
“Yo en lo personal salgo con la frente en alto, satisfecho por el trabajo que se hizo; esto ya es algo que no estaba en nuestras manos, y el trabajo reflejó algo muy importante para la institución y para la afición de Liberia”, relató Zúñiga a La Teja.
En cuanto a los aficionados de Liberia, Hancer contó cómo lo ha tomado la afición pampera en las calles, tras recibir la terrible noticia.
“La afición tiene muy claro todo lo que se realizó aquí y las funciones que cumplí dentro del proyecto; saben y entienden que mi parte era la deportiva, que lo mío no tenía nada que ver con lo otro.
“Más bien la gente está muy agradecida con el trabajo hecho por los jugadores, el cuerpo técnico y el personal administrativo, más allá de lo sucedido, porque lo que pasó no está al alcance de solucionarlo a ninguno de los que estábamos trabajando en este proyecto”, sentenció Hancer a La Teja.


