Sergio Alvarado.5 marzo
Con un golazo, Angulo le dio los tres puntos al Monstruo el domingo ante Carmelita. Foto: José Cordero
Con un golazo, Angulo le dio los tres puntos al Monstruo el domingo ante Carmelita. Foto: José Cordero

Las dudas sobre la renovación del volante Marvin Angulo con Saprissa se disiparon este martes cuando el club anunció la extensión del contrato con el jugador por dos años más, es decir hasta junio del 2021.

El volante, de 32 años, había indicado semanas atrás que esperaba que se resolviera su renovación lo antes posible, aseguró que había acercamientos con la directiva tibaseña, pero que todavía había detalles por definir, lo que generó cierta preocupación en la afición.

Angulo llegó al Monstruo en diciembre del 2013 y desde entonces ha sido una de las figuras moradas en la media cancha con diversos compañeros a lo largo de estos años, además es autor de muy buenos goles como el que marcó este domingo al Carmelita. Lleva 49 pepinos vestido como saprissista.

Durante este torneo, Marvin contabiliza 762 minutos jugados, según las estadísticas de Unafut, por lo que es uno de los jugadores morados más regulares. Además ha marcado dos goles en diez partidos.

La tranquilidad de renovar a una ficha importante como Angulo le da tranquilidad al Saprissa para concentrarse en otras tareas como ir afinando lo que busca el técnico Walter Centeno.

Después de la victoria ante los verdolagas, algunos aficionados estaban incómodos con lo que vieron del equipo, a lo que se refirió el volante Juan Bustos Golobio.

“Corregir ganando es mucho más fácil y tenemos que seguir buscando el liderato. El ímpetu sale solo, junto con la idea deben ir de la mano”

“Ganando es como la afición va a ir entendiendo. Siempre queremos ganar y nosotros tenemos que respaldar con los resultados. Somos 25 jugadores dispuestos a dar lo mejor", indicó el volante este martes.

La idea de Walter Centeno en Saprissa aún necesita perfeccionarse poco a poco. Fotografía José Cordero
La idea de Walter Centeno en Saprissa aún necesita perfeccionarse poco a poco. Fotografía José Cordero