Este sábado en el partido entre Guanacasteca y Cartaginés se vieron dos versiones totalmente opuestas del conjunto pampero, una débil y confiada en el primer tiempo y otra muy esforzada en el segundo.
La razón del cambio es sencilla, el entrenador de la ADG, Horacio Esquivel, reconoció que habló con dureza a sus jugadores al medio tiempo y les puso las cartas sobre la mesa de manera muy directa.
“Hoy después de un 2-0, hacer un segundo tiempo como este y empatar, es muy meritorio, pero no quiero volver a ver nunca más, como se lo dije a los muchachos, ese primer tiempo, que respetando al rival siento que el equipo se relajó y tuvimos despistes que nos costaron.
“Fuimos al camerino, me saqué la faja y como todo un padre, les hablé de frente, hicimos algunas correcciones y modificaciones para el segundo tiempo. En mi equipo todos tienen que correr, quien trabaja desganadamente a mí no me agrada”, comentó.
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Esquivel fue claro que quien no se alinee al esfuerzo que espera de todos, es muy claro donde va a quedarse.
“Esto está empezando, quienes no se adaptan a eso que pido, de camino voy a tratar de darles ese empujón y sino, pues, ahí está un lugar para ellos en la gradería, yo soy tajante y lo digo. Yo no quiero perder, ni vine acá a botar mi currículo, sé que tengo buenos jugadores para sacar esto, es cuestión de actitud y sé que vamos a salir adelante”, remató.

