Por: Andrés Mora.  14 febrero
Horacio se la jugó como un vaquero para mandar otra vez al Sapri sin puntos de Limón. Fotografía José Cordero
Horacio se la jugó como un vaquero para mandar otra vez al Sapri sin puntos de Limón. Fotografía José Cordero

Horacio Esquivel, técnico de Limón, quedó con el corazón rebosando de alegría por la victoria (3-2) que consiguieron este miércoles contra Saprissa.

El entrenador comentó que, cuando el Monstruo se les fue arriba en el marcador, salió a flote la motivación de sus pupilos para remontar.

"Le dije a los muchachos que no bajaran los brazos, que estábamos en nuestra casa. Algo que tienen estos muchachos es corazón, estoy contento con ellos por el sacrificio que hacen, en los últimos dos partidos vinimos de menos a más", indicó Esquivel.

Incluso, Horacio comentó y confesó la orden que le dio a Víctor Pérez, quien hizo el golcito de la victoria. Eso sí, antes aclaró que podría parecer gracioso.

"Le dije: 'vaya a donde quiera ir, todo el frente es suyo', eso ayudó a que anotara", comentó sonriente el técnico limonense.

"Eso da la obediencia que tienen a su cuerpo técnico, que se la creen, si uno es fuerte mentalmente no hay barreras. Ellos ganaron el partido, corrieron, pensaron, yo solo soy un moderador del equipo, hay que felicitarlos a ellos", agregó.

Por supuesto que el entrenador de la Tromba del Caribe habló de la motivación de sus muchachos y la importancia que tiene eso en este tipo de partidos.

"Los equipos como Saprissa, Alajuelense, Herediano, dan motivación extra. El ser humano vive de motivaciones y sentimientos, lejos de que fuera Saprissa, dije que el gane contra Guadalupe nos iba a dar un estado emocional positivo y eso hace que los muchachos se la vuelvan a creer, este triunfo suena más porque a Saprissa le ha costado sacar puntos aquí, pero los muchachos tiene mucho pundonor, no se salen y han sido muy disciplinados, estoy muy orgulloso de los muchachos que tengo", indicó.

Greivin Hall, sin experiencia en primera, hoy se ganó el aplauso de su técnico por el fútbol que generó. Fotografía José Cordero
Greivin Hall, sin experiencia en primera, hoy se ganó el aplauso de su técnico por el fútbol que generó. Fotografía José Cordero

Horacio aclaró que él no es ningún mago para hacer milagros con la planilla.

"Creo en Dios y es Él quien ilumina al grupo a través de mí, porque soy el responsable, pienso que es de actitud. Cuando uno quiere puede lograr cosas, el equipo tiene una seguidilla, pero no es que sea mago, yo le doy confianza a mis jugadores", señaló.

Esquivel resaltó el trabajo de Greivin Hall, un jugador de 31 años que rescató de canchas abiertas en Limón y este miércoles fue en parte responsable del triunfo, ya que su jugada por la derecha terminó con un centro que al final Pérez clavó.