AFP .31 mayo, 2019
Durante esta temporada, Lloris se ha jalado las tortas más absurdas y ha pegado las tapadas más increíbles Foto: AFP
Durante esta temporada, Lloris se ha jalado las tortas más absurdas y ha pegado las tapadas más increíbles Foto: AFP

Hugo Lloris ha tenido una temporada muy movida y positiva.

El portero francés del Tottenham puede poner este sábado la cereza en el pastel en la final de la Liga de Campeones contra el Liverpool, un cierre soñado para él.

Entre el máximo trofeo ganado en Rusia, errores repetidos y problemas judiciales, el capitán de los Bleus y de los ‘Spurs’ se ha visto inmerso en un torbellino de emociones desde la victoria de Francia en la final de la Copa del Mundo el 15 de julio de 2018.

Once meses más tarde, el Tottenham acaricia con la punta de los dedos su primer título de Liga de Campeones cuando se mida al Liverpool en el estadio Metropolitano de Madrid, un escenario en el que nadie esperaba encontrarse con el equipo de Mauricio Pochettino.

“Ha sido un año loco, pero no solo para nosotros” reconoció Lloris tras la semifinal de infarto ganada contra el Ajax de Ámsterdam (0-1 y 3-2), añadiendo que “tras tres partidos en la fase de grupos estábamos prácticamente eliminados, y ahora estamos en la final”, recordó el francés.

Lloris no ha brillado siempre esta temporada, pero él ha multiplicado sus hazañas como en la mejenga de vuelta de los cuartos de final de la ‘Champions’ en el campo del Manchester City (4-3).

32 años, tiene Lloris
Lloris levantó como capitán la Copa del Mundo el año pasado. Foto: AP
Lloris levantó como capitán la Copa del Mundo el año pasado. Foto: AP
La Liga de Campeones es un trofeo grande, comparable a una Copa del Mundo o una Eurocopa.
Tortuosa temporada

No muy convincente en los dos primeros goles que recibió ante el City, Lloris comenzó a interponerse ante Kevin De Bruyne y Sergio Agüero, contribuyendo a poner al Tottenham en semifinales.

Un buen resumen de su temporada, un tanto tortuosa desde que levantó la Copa del Mundo con Francia.

Primero tuvo una lesión en el muslo, que le tuvo un mes sin jugar al inicio de temporada, después la condena por un tribunal a 20 meses de suspensión del permiso por conducir ebrio en las calles de Londres.

A ello se unió un otoño lleno de errores clarísimos, especialmente en Liga de Campeones, como, por ejemplo en octubre, una mala salida en Wembley que permitió al Barça adelantarse tras solo dos minutos de haber iniciado el juego, iniciando una noche de pesadilla (derrota 4-2).

Unos días más tarde se produjo un encontronazo con Hirving Lozano y una expulsión contra el PSV (2-2). Y por último, ese cabezazo intrascendente de Mohamed Salah, mal rechazado que acabó con el gol de la derrota en Liverpool (2-1) el 31 de marzo.

Un error que toma una proporción particular ante el partido del sábado.

En resumen, a sus 32 años, el portero de los Bleus tiene tendencia a cometer el peor error tras una bonita parada, o a la inversa, resarcirse con clase tras un momento difícil.

Pero, tal vez estas experiencias, malas o buenas, hayan reforzado al portero del Tottenham, muy ambicioso antes de la primera final de 'Champions' de la historia de los Spurs.

“La Liga de Campeones es un trofeo grande comparable a una Copa del Mundo o a una Eurocopa. Y creo que trabajamos cada día para ganar trofeos. Será una gran historia si ganamos el sábado”, advirtió Lloris.