Sergio Alvarado.18 agosto
La defensa liderada por el panameño Adolfo Machado estuvo mucho más sólida este domingo en Jicaral. Foto: Cortesía Jicaral
La defensa liderada por el panameño Adolfo Machado estuvo mucho más sólida este domingo en Jicaral. Foto: Cortesía Jicaral

Un hecho que habla mucho de un equipo es cómo se levanta de sus derrotas y este domingo el cuadro de Jicaral Sercoba demostró, con su victoria de 1-0 ante Pérez Zeledón, que sabe sacudirse de los malos momentos.

Hace solo cuatro días el cuadro de la península se comió un 4-0 en su visita al estadio Ricardo Saprissa, un palazo duro que a muchos cuadros los puede dejar atontados y con la confianza tocada para venirse en caída libre.

Este no fue el caso de Jicaral, que dejó el pasado en el pasado y comprendió que al frente no tenía de nuevo al Monstruo, sino a un cuadro generaleño que viene renqueando, pues perdió tres de sus cuatro partidos.

El equipo de Jeaustin Campos aguantó y defendió con astucia y ganas el gol conseguido por Wálter Chéves a los 45 minutos, justo cuando estaba por terminar el primer tiempo.

Con un enganche y un giro, el volante oriundo de Liberia metió un derechazo al palo cruzado desde fuera del área, imposible para Bryan Segura, por más estironazo que hizo.

Jeaustin Campos pudo corregir a tiempo a un equipo que venía de sufrir un palazo fuerte ante Saprissa. Fotografía José Cordero
Jeaustin Campos pudo corregir a tiempo a un equipo que venía de sufrir un palazo fuerte ante Saprissa. Fotografía José Cordero

El remate de Chéves fue uno de los dos que intentó el conjunto local en la etapa inicial, por solo uno que hizo Pérez, eso sí, que exigió al meta de los jicaraleños, Luis Gabriel Alpízar.

Para el segundo tiempo, con Pérez obligado a ir por el empate y salirse de su zona segura de esperar para ir a buscar la contra, Jicaral supo adaptarse a la situación y aguantar.

Apenas a los 50 minutos, Luis Carlos Barrantes se sacó un remate que llevaba bastante peligro, pero se topó otra vez con un Alpízar muy atento, el santaneño fue un punto alto en Jicaral este domingo.

Se nota que después del paseo que le pegaron a su defensa en Tibás a mitad de la semana pasada, Jeaustin metió mano y esa jalada de aire se notó.

Conforme avanzaba el reloj, los guerreros del sur empezaron a entrar en desesperación y se volvieron imprecisos, viendo de lejos las opciones claras al marco y perdiendo la pecosa con facilidad.

Cuando Jicaral recuperaba la pelota sacaba el colmillo, eso quedó demostrado en los últimos cinco minutos, los cuales se jugaron prácticamente en el área de los generaleños, pero no con la intención de anotar más, sino de gastar el reloj.

Los locales se llevaban la bola a la esquina y ahí la cuidaban esperando el pito del árbitro.

De esta manera el cuadro puntarenense sumó su tercera victoria del torneo y se muestra como un competidor a la altura de lo que exige el torneo, al menos adentro de la cancha, y que la goleada en la Cueva es parte del derecho de piso que muchos clubes, en un arranque, tienen que pagar.