Marcelo Poltronieri.21 marzo

Probablemente el único vínculo que he tenido con José Andrés Salvatierra en la vida fue un par de entrevistas que le hice cuando cubría deportes.

Entre él y yo no existe ninguna amistad, es más, es muy probable que él me vea en la calle y ni siquiera me determine.

Y aunque lo único que nos une son los colores, que ya es mucha cosa, no puedo dejar de decirle que lamento mucho su nueva lesión y que por ende le mando mucha fuerza.

Sobre todo después de ver en redes sociales a muchas personas alegrándose porque se lesionó, una vez más. ¿Es en serio?

Hay personas que solo por ser de otro equipo disfrutan el dolor de alguien que solo ha visto en tele o, a lo mucho, en un estadio. ¡Qué falta de empatía!

Lo de Salvatierra es un caso de no creer. Y muchos dirán, envalentonados detrás de las redes sociales, que seguro está pagando las veces que se fue de fiesta.

Y abro paréntesis, el que esté libre de pecado que tire la primera piedra. Además, una cosa no va con la otra.

José Andrés Salvatierra se volvió a lesionar contra Limón después de pasar más de un año sin jugar. Foto: Mayela López
José Andrés Salvatierra se volvió a lesionar contra Limón después de pasar más de un año sin jugar. Foto: Mayela López

Es inevitable, para los que tenemos corazón, no sentirse mal viendo la cara del lateral cuando él mismo se dio cuenta que se volvió a romper. Tanto en lo físico, como en lo mental.

¿Quién no estallaría de la rabia? ¿Quién no se frustraría? Sabiendo que su trabajo y su carrera está en juego por culpa de un mal al que todos están expuestos, pero que se ciñe con él más que con cualquier otro.

La vida del futbolista es muy corta y Salvatierra, por culpa de las lesiones, ya se perdió muchas etapas bonitas, por ejemplo, un mundial.

Me lo imagino como si fuera familiar mío, lo mucho que estaría sufriendo con él este momento. Una nueva lesión después de estar un año lesionado... ¡No jodás! Hasta a mí me agüevó cuando le volvió a pasar.

Y me agüeva así como en algún momento me bajoneó que el “Titi” Mora también pasara metido en la enfermería porque esto no se trata de colores, se trata de sentido común.

Por eso José Andrés, no escuche a todos aquellos que le dicen que se retire, que usted no sirve para nada y que hacen chota de su situación porque hay otro montón, incluida su familia, que saben que al igual que en las otras lesiones, va a salir adelante, se pondrá los tacos y volverá a correr la banda derecha como bien lo sabe hacer.

¡Mucha fuerza, Salvatierra y pronta recuperación!