Deportes

Joven arquero de Liberia vivió un debut inolvidable ante su exequipo

Familia del muchacho está emocionada por apoyo en redes sociales

EscucharEscuchar

Guillermo Barrera tenía 13 años cuando perteneció por seis meses al Deportivo Saprissa, equipo que lo vio y confió en él como un portero con mucha proyección.

Cuatro años después, Barrera fue titular en la mejenga que Liberia perdió 5-1 ante la “S”.

A Guillermo lo recibieron en las afueras del estadio Edgardo Baltodano amigos y familiares entre aplausos. Foto: José Cordero. (Jose Cordero)

Aún siendo un niño se fue a vivir solo a Calle Blancos, en Goicoechea, larguísimo de playas del Coco, su pueblo natal, y de su familia, a los cuales extrañó mientras estuvo lejos.

Su debut de este domingo en la primera división, a sus 17 años, fue inolvidable, y las lágrimas que soltó en una entrevista que le dio a Gustavo López, de Teletica, después del partido, lo conectaron con la gente que se solidarizó con él en redes sociales.

“Tenía frustración, alegría, se sabe que la situación del equipo no es la mejor, pero a pesar de todo a mí nunca me ha gustado perder. Lo de ayer me dolió por cómo fueron las cosas, uno puede perder, pero la forma en lo que lo hicimos ayer no es aceptable”, explicó Guillermo.

Debutar ante el Saprissa era un sueño, porque es el equipo del que siempre ha sido fiebre, aunque ahora, como profesional, se mata por los colores de Liberia.

“Desde pequeño he sido saprissista, pero con el equipo que estoy es a muerte, jugar ayer (domingo), significó mucho para mí por todo eso”, destacó el joven.

Aún siendo un niño se fue a vivir solo a Calle Blancos, en Goicoechea; larguísimo de playas del Coco, su pueblo natal, en Sardinal de Carrillo, Guanacaste. Por la cabanga, bajó las notas en el cole y le tocó decidir, salvar el año o pulsearla en el Monstruo, al final pudo más el estudio y aprobó el sétimo.

A pesar de ese poco tiempo con la “S”, cosechó buenas amistades, como la del preparador de porteros Róger Mora. “Me indicó que estuviera tranquilo, que yo tengo condiciones para sobresalir y que tal vez ante Saprissa no me fue bien, pero que así es el fútbol”, contó Barrera sobre que le dijo Morita.

En el Municipal Liberia ha estado desde los siete años, solo jaló mientras estuvo con el Monstruo.

Barrera asegura que la derrota 5-1 ante Saprissa le dolió mucho, porque no es aceptable perder de esa forma. Foto: José Cordero (Jose Cordero)

Cuando Guillermo vio el celular después del partido de este domingo, se encontró con un montón de reacciones de gente en redes sociales reconociendo su espíritu y pundonor deportivo.

“Me he sentido demasiado respaldado por la afición, cuando salí del camerino, ya más tranquilo, me asombré de ver la cantidad de mensajes de apoyo que me llegaron, jamás pensé que eso fuera a hacer un boom y que se pusieran a hablar de eso en redes sociales”, destacó.

El presidente del club, Julio Salas, estuvo con la familia luego del partido. Foto: José Cordero. (Jose Cordero)

En las gradas estaban la familia y los amigos apoyándolo y cuando le preguntamos a su mamá, doña María Apú, cómo se sintió por tanto cariño mostrado tampoco se pudo contener, aunque después nos habló de lo más orgullosa.

"Diosito le dio un premio a él, porque se ha sacrificado mucho, ha sido muy responsable y disciplinado para llegar adonde está. Quiero agradecerle a toda Costa Rica por solidarizarse con mi hijo, recibimos ayer muchas llamadas de personas que lo vieron y se sintieron orgullosos, porque es un muchacho humilde y luchador de playas del Coco", explicó la señora.

Los papás han sido el pilar de Guillermo, su papá, del mismo nombre, es quien lo metió en el fútbol y desde que tenía cinco años lo puso a atajar y hoy ven coronado ese esfuerzo.

Desde pequeñillo, Guillermo sacó cualidades y gusto por la portería. Foto: Cortesía María Apú (Cortesía María Apú)

"El jueves me llamó todo desesperado diciéndome que necesitaba que le comprara vitaminas, porque iba a jugar, le pregunté contra quién y me dijo contra Saprissa. Nos sentimos demasiado felices que pudiera cumplir su sueño", indicó Apú, quien tiene una sodita en su pueblo, mientras que su marido atiende un lavacar.

Desde las gradas la familia lo vigiló para que, a pesar de los goles recibidos, no se quedara en el suelo, porque según la madre eso deja mucho que desear y tiene un hijo muy valiente.

"El papá todos los días lo lleva a entrenar dos horas hasta Liberia y se espera el tiempo que haya que hacerlo, todo es un sacrificio, hemos sido bendecidos porque la hemos pulseado como los grandes nos a tocado vender ceviche y otras cosas para ayudarlo y salir adelante", dijo doña María.

La ilusión de Guillermo y su familia es verlo algún día defendiendo el marco de la selección nacional, mientras, seguirá pulseando una oportunidad que parece se le dará más seguido, porque el arquero Douglas Forvis está lesionado, el serbio Vladimir Vujasinovic dejó el cuadro desde este domingo, así que la lucha queda entre los metas del equipo de alto rendimiento.

La familia de Guillermo es el principal apoyo del muchacho, su hermanito Emmanuel, de 11 años; su madre María y su papá, Guillermo. Foto cortesía (Cortesía María Apú)

El miércoles ante Pérez Zeledón, en el Valle de El General, no se extrañe si ve de nuevo a Barrera en el marco, aunque podría ir pelón, porque como dice la tradición pasará pronto por la rapadora después de cumplir con su debut en la máxima categoría.

Sergio Alvarado

Sergio Alvarado

Periodista de La Teja, especializado en deportes. Graduado de la Universidad Internacional de las Américas.

En beneficio de la transparencia y para evitar distorsiones del debate público por medios informáticos o aprovechando el anonimato, la sección de comentarios está reservada para nuestros suscriptores para comentar sobre el contenido de los artículos, no sobre los autores. El nombre completo y número de cédula del suscriptor aparecerá automáticamente con el comentario.