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Jovencito con sangre tica la pulsea en las ligas menores del Boca Juniors

Cameron es hijo de una costarricense y un norteamericano y sueña con ser un jugador profesional

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El muchacho ya dio su primer paso para cumplir su sueño. Cortesía Roberto Verdesia. (Cortesía Roberto Verdesia)

Cameron Johnson Cruz tiene 13 años y una meta muy clara: quiere ser un futbolista profesional y jugar en ligas internacionales.

De momento, ya dio un gran paso porque, desde hace poco más de un mes, es parte de las ligas menores del Boca Juniors argentino, uno de los equipos más importantes del país sudamericano y del mundo, por donde pasaron estrellas como Diego Armando Maradona.

Johnson nació en los Estados Unidos y reside en La Florida; sin embargo, tiene sangre tica ya que su mamá, Mariela Cruz, es costarricense. Ella vivió en el país hasta los 10 años, cuando se fueron a vivir al país del Tío Sam.

"Mi hermana se fue a vivir a Estados Unidos hace 30 años y mi sobrina terminó de estudiar y se casó allá. Tuvo tres hijos, uno de esos es Cameron", contó don Roberto Verdesia, vecino de Santa Ana y tío abuelo del joven futbolista.

Cuando Cameron tenía 8 años tuvo una conversación con la mamá, la cual dejó claro que soñaba en grande desde entonces.

"Él le dijo: 'Mami, tenemos que acostumbrarnos a vivir a veces separados'. Su madre le preguntó que por qué y el chiquito le contestó: 'porque voy a ser futbolista profesional'", contó Verdesia.

El señor comentó que su sobrino nieto tiene mucho talento por lo que la mamá ha tratado de desarrollar al máximo sus virtudes.

Don Roberto ha estado muy cerca de su sobrino nieto, apoyándolo en todo. Cortesía Roberto Verdesia. (Don Roberto Verdesia junto a su sobrino nieto Cameron. Cortesía Roberto Verdesia.)

"Donde primero jugó fue en la escuela, luego contactaron a entrenadores en Miami y trabajó los dos últimos años con el uruguayo Gabriel Eloy Carrizo, durante todo el verano, entrenando dos veces por día", contó.

La historia mejoró cuando los ticos Rándall Chacón, entrenador de selecciones femeninas y de equipos de Primera División, así como el preparador de porteros Frank Carrillo llegaron a un campamento en Miami.

"En julio de este año conocimos a Rándall y Frank. Rándall trabajó específicamente con Cameron y se dio cuenta las cualidades suyas como jugador. Él hizo el contacto con Claudio Vivas, en Boca Juniors", indicó Mariela Cruz, madre de Cameron.

A finales de este mes, el muchacho regresará unos días a su casa. Cortesía Roberto Verdesia. (Cortesía Roberto Verdesia)

Chacón le escribió a Claudio Vivas, un viejo conocido, contándole que tenía un niño muy virtuoso y el che le contestó que a esa altura estaban terminando la temporada, pero que si querían ir a hacer una prueba a finales de setiembre eran bienvenidos.

Mariela y Cameron, acompañados por don Roberto, hicieron maletas y jalaron para el cono sur del continente americano.

"Me fui con ella a Buenos Aires y a los días le entró un mensaje de que Cameron había pasado las pruebas, que estaban interesados en que se quedara.

"Mariela le dijo: 'pasaste las pruebas, ¿estás seguro que te quieres quedar?' y él le contestó: 'mami, ¿por qué me lo pregunta si este es mi sueño?'", respondió el adolescente.

Don Roberto y su sobrina Mariela, mamá de Cameron, ya están muy identificados con los colores del Boca Juniors. Cortesía Roberto Verdesia (Cortesía Roberto Verdesia)

A esta edad, Cameron, ni ningún niño o joven, pueden firmar un contrato con un equipo porque la FIFA lo prohíbe. Eso sí, les deben dar el hospedaje, la alimentación y el estudio, algo que Boca le facilita al jovencito, quien debe aprender bien español porque solo sabe inglés.

Actualmente vive en una residencia del Boca y a finales de este mes, cuando acabe la temporada, regresará a su casa en La Florida. Volverá a suelo argentino a inicios del otro año, específicamente el 15 de enero, para integrarse de lleno a las ligas menores de los xeneizes.

"La semana pasada hablé con mi sobrina, me contó que hicieron un colectivo con el equipo de Primera División de Boca Juniors y Cameron metió tres goles, allá dicen que él es un nueve puro", indicó orgulloso don Roberto.

En caso de que el adolescente llegue a pegarla como jugador, a su mamá Mariela le gustaría que juegue algún día con Costa Rica; sin embargo, es una decisión que solo debe tomar con el tiempo el muchachito.

"El papá de Cameron corría y él también tiene las virtudes de futbolista. Mi abuelito (José Antonio Verdesia) jugó con la Libertad en los años treinta y fue seleccionado nacional. Fue a Juegos Centroamericanos en Panamá y El Salvador.

"Aquí se confirma que los genes funcionan y la mezcla también, Cameron es hábil y corpulento", agregó Verdesia, gerente general y socio de Formularios Standard.

Las pruebas que debió pasar Cameron en el Boca fueron de velocidad, esfuerzo, flexibilidad, dominio balón y, aunque duraban 15 días, a la semana ya le dijeron que lo querían con el equipo.

Pese a que solo ha venido una vez a nuestro país, es muy posible que en noviembre o diciembre el joven jugador esté aquí para reforzar el idioma y para tomar clases de fútbol en una escuela de Santa Ana.

Solo el tiempo dirá si el sueño de este adolescente se materializa y llega a pegarla a nivel mundial. De momento, ya dio el primer paso.

Karol Espinoza

Karol Espinoza

Bachiller en periodismo y licenciada en Comunicación de Mercadeo. Periodista de Deportes con más de 14 años de experiencia. Integra La Teja desde setiembre del 2006.

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