Yenci Aguilar Arroyo.17 noviembre, 2020
Al futbolista lo operaron en el Hospital Tony Facio y algunos amigos, como Steven Williams llegaron a visitarlo. Cortesía.
Al futbolista lo operaron en el Hospital Tony Facio y algunos amigos, como Steven Williams llegaron a visitarlo. Cortesía.

El delantero del Santos, Denilson Mason, es un vivo ejemplo de que un diagnóstico temprano puede atacar un cáncer de próstata o uno testicular.

Hoy recuerda como ayer el 27 de octubre del año pasado, día en el sintió su testículo derecho más grande de lo normal.

“Me desperté, me toqué y lo sentí de un tamaño diferente. Los hombres tenemos un testículo más grande que otro, pero el tamaño de mi testículo no era normal. Estaba como inflamado y me preocupé mucho por lo que se lo comenté al doctor del equipo y de una vez me mandó a hacerme un ultrasonido”, recordó, el acatante, de 22 años, quien ese día se preparaba para jugar contra Jicaral.

Mason jugó sin problemas, pero se fue a hacer los chequeos correspondientes lo antes posible. Jamás pensó tener un tumor, más bien creyó que la inflamación era producto de su actividad como futbolista.

“Me daba miedo no volver a jugar”

Denilson se hizo el ultrasonido y el jueves 31 de octubre le dieron el resultado.

“Fui a una cita en el hospital Tony Facio con mi mamá y le pregunté a la doctora por qué tenía el testículo tan grande. Conocía sobre el cáncer de testículo, pero nunca pensé que yo lo tuviera, así que cuando me dijeron que era un cáncer, de inmediato vi a mi mamá Yesenia, ella no sabía qué hacer”, dijo el atacante, quien es vecino de La Francia, en Siquirres.

El jugador comentó que no pensó en la muerte, pues se sentía con mucha energía y puso su situación en manos de Dios.

“Ese día me dejaron internado, por lo que minutos antes le pedí a mi mamá que saliéramos a tomar aire y me tranquilizó hacerlo. Pensé que si Dios me enviaba esta prueba la debía enfrentar con todas mis fuerzas y le dije a mi mamá que saldría adelante”, añadió.

A Denilson lo operaron el viernes primero de noviembre, todo sucedió en cuestión de seis días.

“Soy una persona que no me da vergüenza decir ciertas cosas. Puse como prioridad mi salud, a uno como hombre a veces le da pena ir al médico para que lo revisen, pero ante todo primero está mi bienestar”. Denilson Mason, futbolista.

“Cuando me iban a operar sentí que el mundo se me vendría abajo, que mi vida no sería igual y me daba miedo no volver a jugar. Me pregunté qué haría con mis estudios (cursa la carrera de Educación Física). La ventaja es que me detectaron el tumor muy rápido, pues me operaron al día siguiente de conocer el resultado de los exámenes”, añadió.

El atacante reconoció que luego de la cirugía investigó sobre la enfermedad y se dio cuenta que presentó algunos síntomas a los que no le tomó importancia.

“Tenía un dolor en la ingle, pero pensaba que era una lesión propia de los entrenamientos”, agregó.

“Afortunadamente no tuve que pasar por procesos de quimioterapia, porque el cáncer solamente se quedó en el testículo. Lo que tuve fue un cáncer en etapa uno”, aseguró.

Un día después de la cirugía, Mason ya estaba en su casa. El futbolista pasó muy activo, ya que recibió la visita de familiares, amigos y compañeros de equipo.

“Mis amigos creían que estaba en cama, pero yo podía caminar, salir a tomar aire y hacer de todo, claro con mucho cuidado. Al inicio llevé una dieta blanda y como buen caribeño me hizo falta comer el rice and beans que hace mi mamá”, expresó.

Denilson volvió a entrenar en el mes de enero. Cortesía Santos.
Denilson volvió a entrenar en el mes de enero. Cortesía Santos.
De nuevo a las canchas

El atacante volvió a entrenar tres meses después de que le quitaron el tumor.

"En enero fui a una cita, en el Hospital Calderón Guardia y me dijeron que podía volver a las canchas. Llamé al profesor Johnny (Chaves, entrenador en ese momento) porque estaba deseando jugar.

“Entrené un mes y cuando me estaba poniendo a tono en la parte física recibí un llamado para jugar con la selección preolímpica, era el primer llamado que me hacían a la selección. Hicimos una gira por El Salvador y esos fueron mis primeros minutos, luego de superar el cáncer”, dijo.

Denilson no había acumulado minutos jugando con Santos y cuando estaba listo para jugar se suspendió el torneo por causa de la pandemia.

“Prácticamente comencé a jugar cuando se reanudó el torneo. Me siento bien, voy a citas de control cada tres meses y tengo que estar en chequeos durante dos años”, agregó.

El siquirreño le agradeció al equipo por la ayuda que le brindaron.

“Todo el plantel se comportó a la altura conmigo. El doctor, quien me ayudó a revisarme rápidamente, el cuerpo técnico y mis compañeros, todos me apoyaron cuando lo necesité”, agregó.

Denilson se siente con toda la pata y es uno de los jugadores titulares del equipo guapileño. Cortesía Santos.
Denilson se siente con toda la pata y es uno de los jugadores titulares del equipo guapileño. Cortesía Santos.
Sin vergüenza

El santista comentó que una de las claves de su exitoso proceso fue acudir al médico rápidamente.

“A los hombres nos da miedo acudir al médico, porque muchas veces no nos gusta escuchar un resultado diferente al que esperamos. Es hora de que rompamos con ese miedo y que podamos cuidar nuestra salud, porque los chequeos son fundamentales”, señaló.