Andrés Mora.22 agosto

Cuando parecía que la calma por fin había llegado a Limón, gracias al acuerdo entre Carlos Pascal y Jorge Castillo, para que este último se mantuviera en la administración del club, los futbolistas caribeños brincaron y se mostraron contrarios al acuerdo.

Los pupilos de Ricardo Allen no aguantaron las noticias . Foto: Rafael Pacheco
Los pupilos de Ricardo Allen no aguantaron las noticias . Foto: Rafael Pacheco

Cuando los jugadores recibieron este jueves la noticia por parte de Reynaldo Parks de una vez demostraron su inconformidad.

“Nosotros como equipo no queremos que el señor Jorge Castillo continúe como administrador de la institución ya que nos hemos visto perjudicados en muchos aspectos, tanto en lo económico, lo mental y en la parte futbolística”, indicaron mediante un comunicado de prensa.

“En caso que el señor Jorge Castillo continúe en el club no solamente los jugadores de la primera división, sino todo lo que concierne a la institución será paralizado hasta que el señor Castillo ceda la administración del club y nos deje continuar bajo las órdenes del señor Carlos Pascall”, agregaron.

Ante esta situación, queda en duda si se presentarán al juego del domingo (3:05 p. m.) contra Saprissa en el estadio Juan Gobán, pues en caso de no hacerlo la Unafut los expulsaría del torneo, como ya les había advertido.

En el comunicado los jugadores indican que: “en sus entrevistas el señor Castillo ha dicho que no le importa si entrenamos o no, ni si jugamos el partido, nosotros entendemos que no le importa la situación de los jugadores”.

No obstante, en una entrevista con La Teja Jorge dijo que siempre apoyan a los jugadores sin importan si juegan o no ante el Monstruo.

También dicen que: "El señor se dirige a los jugadores de manera despectiva y con faltas de respeto, frases como: “negros come bananos”, “malos jugadores”, y “sufrimos de Alzheimer”.

Otro de los puntos que más indican les preocupa es el de los salarios.

“No se respetan los contratos firmados previo a la llegada de Castillo, estableciendo a todos los jugadores un salario mínimo de 405.000 mil colones. Para la inscripción del equipo para iniciar el campeonato nos hicieron firmar un contrato por 405.000 mil colones en el cual hay una cláusula que indica que se respeta el contrato privado firmado anteriormente. Pero cuando llegó el pago de la quincena nos entregaron ¢180.000 colones a cada uno y nos dijeron que estábamos al día, esto es un engaño porque nuestros salarios son superiores a 405.000 mil colones”, indicaron.