Sergio Alvarado.23 diciembre, 2019
De los siete a los diez años, Diego Giacone no se separaba de esta camiseta del Herediano. Foto: Cortesía.
De los siete a los diez años, Diego Giacone no se separaba de esta camiseta del Herediano. Foto: Cortesía.

En 1980, los hermanos José y Diego Giacone hicieron una pequeña visita a Costa Rica, la tierra natal de su madre, María Garita.

Vinieron a ver a algunos familiares, como al tío Rafael, quien le dio al menor de los hermanos —Diego— un regalo que le llegó al corazón y cuidó como un tesoro durante años. Le encantaba.

La historia empieza así: Don Rafael sabía que a los hermanos les gustaba el fútbol y los llevó a una tienda de deportes y les dio la oportunidad de escoger lo que quisieran.

Diego dio unas vueltas y se encontró un artículo que le llamó la atención sobre los demás: una camiseta rojiamarilla con una H a un costado. El tío, claro, se la compró.

Cuando acabó el paseó y los Giacone volvieron a su natal Saavedra, un barrio de Buenos Aires, Diego viajó con la camiseta del Herediano puesta.

Como niños de nueve y siete años que eran entonces, su hermano y él no conocían mucho del Team, pero hoy la historia es otra y este sábado José y Diego alzaron la copa 28 rojiamarilla.

Han pasado 39 años desde aquel regalo del tío a Diego, quien lo recuerda con muchísimo cariño.

“La usé mucho porque mucho no he crecido tampoco (risas), la tuve hasta que, pobrecita la camiseta, ya no era amarilla, sino de cualquier otro color. En vez de franja roja ya era otra cosa, pero gracias a Dios ahora ya tengo muchas”, bromeó.

“A raíz de eso (la camiseta) conozco el club, su historia, preguntaba a mis tíos por el equipo y ahora las cosas de la vida dictan que demos la vuelta con la misma camiseta”, dijo el argentico.

Los hermanos José y Diego Giacone cumplieron el sueño de sus padres este sábado. Foto: Sergio Alvarado.
Los hermanos José y Diego Giacone cumplieron el sueño de sus padres este sábado. Foto: Sergio Alvarado.

Esa afición de Diego hizo que José también le tomara interés al Team y a los colores rojo y amarillo, algo que marcó ese primer acercamiento con el club al que llevaron a la cima del fútbol nacional al vencer a la Liga en la tanda de penales.

Sí, el tiempo vuela, pero lo lindo de la niñez se recuerda con facilidad en medio de la alegría del triunfo.

"Mi mamá me tenía que sacar la camiseta a la fuerza porque no dejaba ni que la lavaran, estaba muy contento. Eso hizo que le tomara un cariño muy especial al Herediano porque a mis siete años era el único equipo de fútbol del que tenía una camiseta. Suponía que era el único equipo que había en Costa Rica”, cuenta.

Tres o cuatro años después, cuando los colores de la chema se destiñeron, Diego tuvo que dejarla, pero ya la pieza de ropa había cumplido su propósito. Y cuando Diego llegó a jugar aquí con Belén, en 1997, era ya un florense más.

Los hermanos Giacone pusieron a celebrar a los florenses hasta la madrugada de este domingo. Foto: Luis Quirós.
Los hermanos Giacone pusieron a celebrar a los florenses hasta la madrugada de este domingo. Foto: Luis Quirós.
En familia

Con el pecho lleno de orgullo, José comentó lo que el título ganado este sábado con el Team significa en el campo familiar, dado que con el tiempo todos —sus padres y los demás hermanos— se vinieron a Costa Rica.

Años atrás, a los papás de los nuevos campeones les tocaba hacer oraciones por separado para sus hijos cuando estaban en equipos distintos, pero desde que se reunieron en el Team los rezos van en una sola dirección.

“Esto (el campeonato) es lo más grande que nos ha pasado, siempre hemos sido una familia muy unida. Nuestros padres nos inculcaron ayudarnos siempre y hoy es una situación gratificante porque le estamos dando valor a toda la educación que ellos nos dieron”, dijo José.

La decisión del nuevo técnico campeón nacional de llevar a su hermano al Herediano fue más allá de los lazos de sangre. Quería contar con una persona de toda su confianza en un proyecto al que podía aportar mucho.

“Obviamente que le tengo confianza porque es mi hermano, pero también es un técnico, no es un asistente, es un técnico más, hacemos una buena dupla, esto es solo el inicio de lo que vamos a hacer en el fútbol”, comentó José.

La familia de José y Diego Giacone siempre ha sido muy unida, acá aparecen con su papá, José. Foto: Cortesía.
La familia de José y Diego Giacone siempre ha sido muy unida, acá aparecen con su papá, José. Foto: Cortesía.

Con el título en las vitrinas del Herediano, la cena de Navidad en la familia de los Giacone será muy especial.

Nos confesaron que, como buenos argentinos, tendrán carne y una buena botella de vino malbec de Mendoza, una provincia argentina conocida por sus sabrosos vinos.

Quizás en la mesa recuerden, entre brindis y brindis, aquella camiseta rojiamarilla que enamoró a Diego hace ya tanto tiempo.