José Andrés Salvatierra, exjugador de Alajuelense, recordó los sacrificios que hizo en sus inicios como futbolista, para realizarse como deportista.
El zaguero, quien actualmente defiende los colores de Santa Ana, en la Liga de Ascenso, trajo a la memoria los esfuerzos de su madre, doña Clara, para ayudarlo a seguir su sueño.
“Hay varias personas que fueron testigos de lo que me costaba; yo hice sacrificios, pero mi mamá fue la que sacrificó todo para que cumpliera mi sueño.
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“Viví muchas cosas, varias veces tuve que caminar desde Escazú a La Sabana y un par de veces caminé desde mi casa, en Escazú hasta Alajuela, porque no había pases, pero tenía el hambre de llegar y no medía nada, era el deseo de poder llevar la camiseta”, afirmó este martes, en el programa “Rojinegro querido”, que presenta la LDA.
Toda una travesía
Salvatierra no ocultó que vivió momentos difíciles, pero agradece a Dios el poderlos superar y cumplió su deseo de ponerse la camiseta rojinegra.
“Cuando uno logra llegar, es de las cosas que más valora, recordar lo que costó y eso es parte de lo que las nuevas generaciones deben buscar para despertar el hambre, que los haga querer hacer algo más por la institución”, destacó.
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Al jugador de 36 años le preguntaron cuál ruta tomaba para llegar a Alajuela, caminando desde Escazú.
“Vivía en el puro centro de Escazú, me iba por San Rafael y llegaba a Anonos. Salía a La Sabana y me fui caminando, pasando por el hotel Corobicí.
“Cuando llegué al Real Cariari (centro comercial) me decía que Alajuela estaba más cerca, pero uno carajillo no ve los límites, piensa que todo está cerca”, dijo entre risas.
De hecho, el futbolista contó que un día llegó a las 8:15 a.m. y el entrenamiento era a las 8 a.m. y salió regañado.
“Tuve que decirle al entrenador que me vine caminando y me preguntó por la distancia y le dije que eran como 22 kilómetros. Luego, llegó Mauricio (Montero) y fue una de las personas que más me ayudó.
“Y habló con la dirigencia, para que me ayudaran con viáticos y me sirvió de mucho, porque así mi mamá se liberó de la carga de los pasajes”, recordó.


