Sergio Alvarado.25 enero
Yuli Granados, esposa de Leonel Moreira, es la mujer más feliz del mundo ahora que su familia está de nuevo reunida. Fotos: Mayela López
Yuli Granados, esposa de Leonel Moreira, es la mujer más feliz del mundo ahora que su familia está de nuevo reunida. Fotos: Mayela López

Cuando Leonel Moreira se jale un paradón de esos que salvan un partido, resuelva un mano a mano contra un delantero o ataje un penal, los manudos tienen que acordarse del nombre de Yuli Granados y darle las gracias.

La esposa del nuevo portero de Alajuelense fue una de las figuras importantes para que el meta decidiera volver a Costa Rica, terminar el préstamo en el Bolívar de Boliva y ponerse la rojinegra.

Las buenas intenciones de Yuli fueron agradecidas y reconocidas por el propio Agustín Lleida, director Deportivo de Alauelense, quien en la presentación del arquero mencionó que ayudó mucho para incorporar a Leo al León.

La pareja está casada desde diciembre del 2012 y tiene dos hijos, Santiago de once años y Camila de seis.

Después de los halagos de Lleida y de su marido, nos acercamos a Yuli este viernes después de la presentación de su esposo y nos contó lo dichosa que se siente de tener nuevamente a su familia reunida.

“En realidad es un tema netamente familiar, en Bolivia al principio todo estaba bien, pero después la situación era muy complicada, muy difícil, nosotros desde diciembre decidimos que Leo iba a volver a Costa Rica”, explicó.

8 años tiene de casados la pareja
Santiago y Camila sufrieron bullying en Bolivia por ser extranjeros confesaron sus padres. Foto: Carlos González/Agencia OjoporOjo.
Santiago y Camila sufrieron bullying en Bolivia por ser extranjeros confesaron sus padres. Foto: Carlos González/Agencia OjoporOjo.

Yuli nos contó con lujo de detalles las situaciones impactantes que vivieron en Bolivia y por las que ahora aprecian más que nunca vivir en Costa Rica. Afirma que no se volverá a quejar porque en Tiquicia más bien somos afortunados.

“Hacíamos más de dos horas de filas para que nos vendieran un pedazo de carne, pasamos tres semanas sin pollo ni huevos. Cosas como la educación y salud carecen allá por la situación política que viven.

“Yo me solidarizo mucho con los bolivianos por todo lo que están pasando, pero esa es una guerra que no nos toca pelear, nosotros como costarricenses tenemos el privilegio de no tener ejército, vimos muchas cosas que no nos imaginamos: muertos, violencia, cosas que mis hijos no tenían por qué vivir”, explicó.

Yo le dije a Leo que nunca más me vuelvo a quejar de Costa Rica, ni de las presas, ni de las huelgas, ni de nada", Yuli Granados
Impactados

Entre el 10 y 11 de noviembre del 2019, cuando Evo Morales renunció a la presidencia de Bolivia y se armaron toda clase de disturbios y broncas en ese país, Yuli recordó como la gente trató de meterse a su propia casa a hacer saqueos.

“La noche que Evo renunció nosotros estuvimos encerrados en un baño por más de dos horas, al frente de mi casa estaban saqueando todos los comercios, daban dinamitazos, fueron cosas superfuertes, estábamos atrincherados en la casa.

“Más allá de un tema de dinero como decía Leo, es estar bien, la seguridad no es negociable, es algo que no se compra, vivimos momentos muy fuertes", indicó.

Los balazos y los actos violentos en las calles de la Paz y el resto de Bolivia era cosa de todos los días, situación que tenía con mucha tensión a la familia de Leonel Moreira. Foto: AFP.
Los balazos y los actos violentos en las calles de la Paz y el resto de Bolivia era cosa de todos los días, situación que tenía con mucha tensión a la familia de Leonel Moreira. Foto: AFP.

Desde ese momento, Moreira y su familia hablaron con el Pachuca y le hicieron ver la situación y los ayudaron a salir del país, primero a Yuli y sus hijos en noviembre y después a Leo en enero.

Granados agradeció también al embajador de Costa Rica en Bolivia, Guillermo Rodríguez, quien les colaboró para salir de Bolivia porque allá era todo muy complicado y burocrático para salir del país en esa situación.

“Fue muy difícil pasar sin Leo, estuvimos separados como tres meses, los niños no había día que no preguntaran por él, en diciembre pudimos vernos unos días, pero en Navidad, por ejemplo, no se pudo, porque allá jugaban”, explicó.

La felicidad por regresar al país y estar juntos de nuevo es tanta que esta mamá afirma que de las pequeñas cosas que los ticos nos solemos quejar, ella las ve con buenos ojos.

“Creo que todo esto nos sirvió para aprender a valorar lo que tenemos en Costa Rica, yo le dije a Leo que nunca más me vuelvo a quejar de Costa Rica, ni de las presas, ni de las huelgas, ni de nada, porque en realidad nosotros vivimos en un país superprivilegiado”, dijo.

Mucha experiencia

En el Herediano Moreira alzó seis títulos como campeón nacional y uno de Liga Concacaf, se hizo una imagen de portero ganador, el cual los manudos esperan que sea el amuleto para ganar la ansiada 30.

“Que sea lo que Dios quiera, sé que se dará su voluntad, pero sí les puedo asegurar que Leo entregará el todo por el todo por estos colores. Nosotros como familia vamos adonde él esté”, finalizó