Sergio Alvarado.13 septiembre, 2020
La Liga gana y gana en el torneo lo que lo hizo el super líder del grupo A. Foto Alonso Tenorio
La Liga gana y gana en el torneo lo que lo hizo el super líder del grupo A. Foto Alonso Tenorio

“El fútbol profesional es ganar y sólo ganar, es lo único que importa”, es la frase de cabecera del técnico argentino Carlos Salvador Bilardo, campeón mundial con Argentina en México 1986.

Andrés Carevic, técnico manudo, hizo suyo ese concepto en este torneo con Alajuelense y aunque a su equipo no le sobra brillo, sigue consiguiendo lo que cuenta en el fútbol: ganar.

El León sacó los tres puntos del estadio Ebal Rodríguez en Guápiles luego de derrotar 4-0 al Santos, otra vez en un partido en el que al inicio sufrió, en el que Leonel Moreira volvió a sostener al equipo y le pegaron balones en los palos, pero que supo golpear a tiempo para ganar.

De esta manera la Liga es el líder indiscutido del grupo A --de la tabla general--, aquella que otorga un pase a la gran final al que cierre en ese privilegiado puesto.

Los manudos le sacan cinco puntos al Herediano y a Guadalupe en la pelea por la cima de su grupo, adonde ya siente frío por lo arriba que está.

Luis Marín se encontró en Guápiles a un viejo compañero de la Sele, Álvaro Saborío. Foto Alonso Tenorio
Luis Marín se encontró en Guápiles a un viejo compañero de la Sele, Álvaro Saborío. Foto Alonso Tenorio

A esta Liga muchos le reclaman la ausencia del juego vistoso y otros tantos no sienten simpatía alguna por Carevic, pero mientras el hombre se siga defendiendo con tres puntos por jornada, los argumentos para ponerlo afuera caen en saco roto.

Desde que el hombre apagó el incendio, luego del triunfo ante el Herediano en la jornada 3, los manudos llevan cuatro victorias al hilo y por resultados, son el equipo más regular del torneo.

En Guápiles, contra un equipo que juega bien, que lo puso a sudar tacacos y algo más en el partido en Alajuela, el líder tenía una prueba de fuego importante, en una jornada que le tocaba aprovechar para despegarse en la cima.

Como era de esperarse, el Santos salió a jugar, a meterle presión a la Liga, sin contemplaciones ni darse por menos en su cancha, pero sufrió la misma bronca que en el partido anterior con los erizos: perdonó demasiado.

La primera clara llegó a los 13 minutos, un remate de Starling Matarrita dentro del área que Moreira rechazó de buena manera.

Jurguens Montenegro jugó su primer partido como titular.. Foto Alonso Tenorio
Jurguens Montenegro jugó su primer partido como titular.. Foto Alonso Tenorio

Tres minutos después, el Santos se mandó una contra que dejó a Bryan López solo en un mano a mano con Leo, pero cuando entró al área no supo definir con categoría y la pegó en el palo.

El que no las hace...

Luego pasó lo que tenía que pasar, el equipo grande no desaprovecha la que le queda y se va arriba.

Cuando Luis Marín vio entrar el gol de Barlon Sequeira, a los 25 minutos, luego de un gran remate al ángulo izquierdo, explotó y con toda razón.

Para chivear más a Yiyo, cinco minutos después Starling pegó otra opción al palo, continuando con la hora del perdón, de la que se contagió la Liga poco después.

A Jurguens Montenegro, quien jugó por primera vez como titular este torneo, le quedó una clarísima a los 33, el muchacho se quitó muy bien a dos marcas, pero ante la salida de Daniel Cambronero se la dejó en las manos al meta.

Entre varios rivales, Alonso Martínez puso el 2-0 para la Liga. Foto Alonso Tenorio
Entre varios rivales, Alonso Martínez puso el 2-0 para la Liga. Foto Alonso Tenorio

La Liga es un equipo que no se estresa mucho con que el rival le ataque o le juegue, porque sabe que puede salir rápido para contragolpear y precisamente así fue como nació el segundo gol.

Moreira la puso a jugar rápido después de tomar la pecosa en un tiro de esquina, se la dio a Alex López, este se la sirvió a Barlon quien en dos monazos la tenía en el área.

Sequeira hizo un centro tiro que Daniel Cambronero rechazó y que dejó la pecosa para que Alonso Martínez tocara la empujara.

Ya con un Santos desarmado, la Liga terminó de matar con otros dos goles, de Fernán Faerrón al 86 y de Álvaro Saborío, al 91.