Celso Borges vio cómo su vida corrió peligro en su paso por Noruega, revelando su sentido de supervivencia para poder evitar una desgracia mayor.
“En Noruega me pasó que una vez en el club me masajearon con un aceite de almendras y yo soy muy alérgico, ya no tanto, a ese tipo de aceite o a las almendras, no recuerdo bien, y me hinché”, dijo en El Bisturí del Atleta.
El jugador manudo confesó lo que tuvo que hacer para sobrevivir a dicha situación.
“Me fui a emergencias manejando yo solo al hospital y en otro país, pero por dicha hablaba inglés y me dijeron que lo que me podían poner no lo tenían, pero me pusieron adrenalina, ya que eso lo que hace es subir el ritmo cardiaco, y yo, como un sapo casi muriéndome, le dije que me lo inyectara a las 11:30 de la noche y llegué a la casa y llamé a mi mamá a las 2 de la mañana y yo estaba ahí limpiando la choza todavía, pero la adrenalina me salvó la vida”, confesó en el podcast.

