Sergio Alvarado.8 febrero
Alexander Espinoza se fue de golazo este lunes en el encuentro entre Limón- Pérez Zeledón. Foto; Prensa Limón
Alexander Espinoza se fue de golazo este lunes en el encuentro entre Limón- Pérez Zeledón. Foto; Prensa Limón

Hay mejengas en las que a veces es difícil explicar cómo se puede fallar tanto, cómo se dejan ir opciones clarísimas para ganar, eso es lo que le sucedió a Limón y Pérez Zeledón este lunes.

El 1-1 final es el resultado de un partido marcado por las imprecisiones, en el que ambos equipos la tuvieron servida para llevarse los tres puntos, pero la dejaron ir, eso sí, al menos la mejenga estuvo entretenida.

Un triunfo de los Guerreros del Sur en el debut de Paulo César Wanchope en el banquillo los hubiera sacado del último lugar de la tabla, mientras que uno de la Tromba lo metía de lleno en la lucha por los puestos de clasificación.

Al final, a los sureños les toca conformarse con llegar a cinco puntos y los verdiblancos a seis, y se mantienen en la última y penúltima posición del Torneo de Apertura, respectivamente.

No hay que confundirse, el duelo estuvo bonito, muy movido, con dos equipos que buscaron el marco contrario y que querían el triunfo, pero una cosa es querer y otra cosa es hacerlo.

En el bando de la Tromba hasta dejaron ir un penal, los porteros Esteban Alvarado y Luis Diego Rivas fueron los principales protagonistas.

Los equipos empezaron finos, porque metieron la primera que les quedó, Limón aprovechó un tiro libre por una falta de Henrique Moura sobre Yuaycell Wright apenas a los tres minutos.

Al brasileño lo castigaron con tarjeta amarilla, amonestación que después le saldría bien caro.

Alexánder Espinoza la pegó con mucha clase, la pecosa pasó sobre la barrera sureña y se metió a la derecha de Rivas, quien no le llegó por más que se estiró.

Apenas estaba terminando la celebración caribeña cuando Luis Stewart Pérez se la llevó por la banda izquierda, metió un centro que Starling Matarrita pudo peinar para empatar a los siete minutos.

A los doce, Luis Carlos Barrantes sacó un remate lejano que Alvarado apenas pudo desviar con la mano derecha y a los 23 llegó la oportunidad para Limón desde el punto de penal.

Cuando parecía que la Tromba retomaba la ventaja, el remate de Marvin Esquivel pegó en el vertical izquierdo del marco de Rivas, el rebote le quedó a dos jugadores de Limón solo para empujar la pecosa la fondo de las redes, pero los dos pensaron que el otro le iba a dar y ambos la dejaron pasar. Uno ve esa jugada y no sabe si reír o llorar.

Luis Rivas le fue bien al tiro de penal de Limón ante Pérez Zeledón que acabó pegando en el poste. Foto: Prensa PZ
Luis Rivas le fue bien al tiro de penal de Limón ante Pérez Zeledón que acabó pegando en el poste. Foto: Prensa PZ

La misma jugada generó un contragolpe que Pérez casi casi mete, un tiro de Gabriel Leiva que Esteban sacó apenas, era un partido sin freno.

En el banquillo generaleño estaba Luis Fernando Fallas, asistente de Chope en el sur y viejo conocido de los limonenses, quien sabía muy bien cómo explotar los puntos flacos de su exequipo.

Siguieron los fallos

Aunque se pensaba que el ritmo podía bajar el segundo tiempo arrancó con otras dos opciones de gol clarísimas, una de Roan Wilson que tuvo un mano a mano con Rivas pero no supo que hacer y se la dejó al portero y otra aún más sorprendente de Josué Mitchell, quien se la comió abajo del marco, era un gol cantado para los visitantes.

Si necesitábamos más elementos para meterle drama al asunto, al 54 el limonense Luis Pérez se fue expulsado por una falta afuera del área de los verdiblancos, cuando el defensor derribó a su tocayo Luis Stewart Pérez al ser el último hombre de cara al marco.

Ni siquiera en eso se pudieron sacar ventaja porque a los 69 minutos a Moura lo mandaron a ducharse temprano por acumulación de amarillas debido a otra falta sobre Yuaycell Wright.

Con diez jugadores cada equipo la siguió pulseando, imagínense que Pérez cerró la mejenga con 16 remates mientras que Limón tuvo diez y fue de la Tromba la última del juego.

Johnny Gordon a los 94 probó por última vez a Rivas, pero no hubo de piña, esos marcos no se iban a abrir más, es probable que jugando hasta las 11 de la noche ahí seguirían en las mismas.