Franklin Arroyo.9 septiembre

A los aficionados limonenses no les hace ni un poquitico de gracia que la Tromba del Caribe tenga que jalar del cantón central, máxime que hay ofrecimientos de Puntarenas y Guanacaste por comprar la franquicia.

Los limonenses se sienten plenamente identificados con el club, que tiene 59 años de historia y que hoy está en medio de una situación complicada, con tintes políticos ajenos al futbol.

Los limonenses le ponen alegría al campeonato. Foto: Limón FC
Los limonenses le ponen alegría al campeonato. Foto: Limón FC

La cosa está así: la administración de Limón FC quiere invertir $750.000 (unos 450 millones) en reparaciones al estadio como cambiar la gramilla y la iluminación y a cambio quiere la administración del Juan Gobán por 20 años. De esa manera pretenden recuperar lo invertido.

Ante esto, la Municipalidad de Limón no debe pagar ni un cinco y podría organizar eventos en las instalaciones.

El tema es que algunos regidores contrarios al partido Auténtico Limonense (que es el del actual alcalde Néstor Mattis) se opusieron al acuerdo y solo aprobaron cinco años, prorrogables a diez.

Para la administración del club esa cantidad de tiempo es insuficiente para recuperar la inversión y aunque el acuerdo no fue en firme, hicieron la advertencia de que un equipo de primera división es muy deseado en otras comunidades.

La afición podría quedarse sin equipo en primera. Foto: Rafael Pacheco
La afición podría quedarse sin equipo en primera. Foto: Rafael Pacheco

La franquicia del club puede ser vendida al mejor postor, lo que implicaría la salida de la institución del Caribe y eso tiene a los limonenses tristes y molestos.

El doctor Roberto Cantillo, limonense de hueso colorado, dijo que esa posibilidad es un golpe muy bajo y cruel para el pueblo de Limón.

“Es una irresponsabilidad haber objetado los 20 años de convenio cooperativo a una empresa privada que hará una inversión de casi 500 millones de colones”, explicó.

Cantillo dice que el cantón no solo puede perder a un equipo que tiene arraigo en el pueblo, también un espacio para que la juventud crezca y tenga referentes positivos.

“Los niños ven en los futbolistas a figuras y saben que existe una oportunidad en el equipo”, dijo el médico limonense.

Otro aficionado, Reynaldo Grant, dice que si Limón se queda sin equipo de fútbol sería lo más triste que le pase a la provincia.

“Es deprimente, ya perdimos el béisbol, ya perdimos el básquetbol y perder el fútbol, que es lo que le da alegría al cantón, es realmente como si Limón muriera”, dijo el señor.

“Esto es un juego de políticos donde meten al deporte y no tiene culpa el equipo de las sacadas de clavo”, explicó Grant.

Don Ovidio Fernández, uno de los aficionados que suele acompañar a Limón a todos los estadios del país, está realmente desilusionado con la situación.

“Siento tristeza y enojo de ver que en Limón no nos podamos poner de acuerdo por el bien de la provincia. Si bien es cierto el equipo es una empresa privada, la afición es el pueblo. Es más, ni siendo gratis aceptan, solo por disputas políticas”, dijo.

20 los años que Limón FC quiere adminsitrar el Juan Gobán para recuperar lo invertido

El gemelo Denis Sterling, un aficionado emblemático de la Tromba, dice que sería muy doloroso que el equipo se vaya, pero respalda a los regidores que se opusieron.

“Me siento un poco decepcionado porque la parte admistrativa no hace las cosas bien. Costa Rica ha ido a dos mundiales y en otros equipos arreglaron los estadios (con la plata que da la FIFA), pusieron iluminación, pero Limón no lo hizo. Si Limón se va, dolerá desde Talamanca hasta Guápiles, pero les dieron cinco años, con cinco de prórroga”.