En el último suspiro de la mejenga entre el Milan y Benevento, actual colero de la tabla general de la serie A, el portero Alberto Brignoli metió un pepinazo de cabeza para darle el empate a su equipo.
El épico gol también le acreditó a los brujos el primer punto en la historia de la liga italiana, tras vivir el peor arranque de la historia, con 14 derrotas en la misma cantidad de jornadas.
La mejenga iba 2-1 a favor del Milan, cuando en el último suspiro y de la forma menos inesperada, Danilo Cataldi le proporcionó el centro, y el arquero golpeó de cabeza y metió el balón en el segundo poste, rompiendo la red y causando locura en Italia.
Milan empató un partido que debía ganar a toda costa, esto porque el tropiezo lo deja séptimo de la tabla, a 18 puntos del primer lugar, y con dos partidos más que sus rivales directos.
