Es probable que para Vladimir Quesada sea inolvidable el clásico del 18 de septiembre de 1986, cuando solamente tenía un año jugando para el Saprissa, aquella vez marcó el primer gol de su carrera.
El actual técnico morado se hacía presente una que otra vez en el marco, pero fue ante Alajuelense que abrió su expediente goleador, muestra que gozó del éxito en el duelo que divide a las aficiones en Costa Rica.
Ese mismo arranque espera tener Vladi ahora en su primer clásico como técnico.
Quesada guindó sus tacos en el año 2000, luego de 15 años de carrera, en los que solo jugó con el Monstruo y en los siguientes dos años fue y vino como asistente y técnico interino de Saprissa en varias ocasiones hasta que se fue a divisiones menores.
Desde el 2016, Vladi fue la mano derecha de Carlos Watson hasta que el técnico limonense dejó el cargo en diciembre del año pasado y entonces, a Quesada le cayó el churuco de asumir por primera vez en su carrera como técnico estelar del Monstruo.
"Solo me pasa por la mente ganar. En esta institución me enseñaron que Saprissa tiene que ganar todos los partidos, con mucha más razón un clásico. Ojalá que así sea y que sea jugando bien y si no, solo ganar", destacó el técnico este viernes.
El entrenador afirma que entiende a la perfección la identidad de un equipo como Saprissa, aunque la afición le ha criticado en el arranque porque no está convencida de lo que puede dar como técnico, esto ha pesar que los morados son líderes.
Para el técnico Róger Flores, quien jugó junto a Vladi por siete años, de 1986 a 1993, el técnico morado aún tiene bastante por demostrarle a la afición.
"Vladimir era un lateral de ida y vuelta, muy trabajador, muy metódico en vida y en su trabajo y así imagino está trabajando ahora en Saprissa. Creo que está muy joven para este reto, pero hay que asumirlo con la responsabilidad del caso, no sé bien cómo puede irle en el clásico, porque son partidos muy traicioneros", explicó el Capitano.
Una de las cosas que más preocupa a Flores del Saprissa actual son las dudas en defensa, es en el sector que piensa más debe trabajar su excompañero.
"Creo que es algo que se da desde la época de Carlos Watson, no es un tema que se da con Vladimir, pero no se ha logrado corregir porque no están los jugadores adecuados para dar una sensación de más seguridad", opinó.
La única ocasión en la que Quesada dirigió en Primera División de manera estelar fue en el 2006 cuando asumió al Santos, club en el que duró ocho meses y después salió por los malos resultados.
A don Róger le preocupa un poco que la afición morada pierda la paciencia pronto, aunque reconoce que está sacando los resultados para estar de primeros en la tabla con 13 puntos en seis fechas.
"Los tiempos cambian y la afición ahora no perdona dos perdidas o dos empates en el que el equipo no se vea bien, para ser sus primeras armas y que el clásico se venga tan temprano me parece puede ser peligroso para él, pero que tiene la capacidad, eso sí.
"En los partidos que ha dirigido lo he visto muy estresado y como que a veces no da una buena respuesta y si los cambios no funcionan se desespera un poco a pesar que el equipo a ido bien", destacó Flores.
Como mandamás en el Monstruo, Vladi solo a perdido un juego de seis en este torneo, el que podría decirse era el más complicado en el arranque, en la jornada cinco el sábado pasado ante el Herediano po 1-0.
Ante el otro equipo grande del país, Quesada tendrá un reto duro, porque un clásico lo relaja todo o lo alborota todo, así es la cosa.




