Que el nuevo volante de contención Luis Garrido pueda vestir la camiseta rojinegra debería de verse como un milagro. No porque el catracho no tenga talento, sino porque hace tres años sufrió una impactante lesión que le dio la vuelta al mundo.
Garrido fue noticia tiempo por esa espantosa lesión del 17 de noviembre del 2015 durante un choque eliminatorio rumbo a Rusia 2018 entre la "H" y México en el Estadio Olímpico Metropolitano de San Pedro Sula.
Con todo el peso del cuerpo, el mexicano Javier Aquino cayó accidentalmente sobre la pierna derecha de Garrido, lo que le provocó la ruptura de seis ligamentos, lesión que lo dejó casi un año fuera de las canchas. En aquel momento, con tenía 25 años y un recorrido por equipos como el Olimpia de su país, el Houston Dynamo de la MLS y el Estrella Roja de Belgrado, en Serbia.
La cosa fue tan grave que el cuerpo médico de la selección hondureña temió que el jugador no podría volver a jugar fútbol. Corrió el riesgo de perder la pierna y hasta la vida.
El doctor Gilberto Reyes, ortopedista de la selección catracha, explicó entonces, que el jugador pudo morir porque la lesión dañó una arteria que va al corazón. De no haber sido atendido con rapidez corría el riesgo de sufrir un paro cardíaco.
Se necesitaron tres doctores para salvarle la pierna al hondureño. Junto a Reyes estuvieron los médicos Óscar Benítez y José Serrano, médico líder de la selección mexicana, quienes se solidarizaron con el caso.
"Después de hacerle los estudios y verlo, la verdad es que pensé lo peor. Era un caso muy complicado, estaba frente a algo que nunca había visto, pensé 'no volverá a jugar, más bien hay peligro de otra cosa'. Después, con la ayuda de los profesionales, se logró el resultado que se conoce", explicó Benítez al diario Diez, de Honduras.
El daño que sufrió la rodilla fue muy grande.
Sorpresa y espanto
Como un candado irrompible, la fortaleza y tenacidad de Garrido fueron objeto de un reportaje de la cadena gringa Univisión y posteriormente de un premio de parte de la televisora.
"Viene Javier con el balón, yo le voy, leal, tranquilo, igual que él, Wílmer (Crisanto) le hace falta y cuando se cae, me cae sobre la rodilla. Vino (Andrés) Guardado, mi compañero Boniek (García) y el Chicharito. Guardado quiso levantarme, 'te pongo de pie', me dijo, le respondí 'mírame la rodilla' y en eso él se asustó. se llevó las manos a la cara y se fue", indica Garrido en el reportaje a Univisión desde el hospital donde se recuperaba en 2015.
La conmoción al minuto 58 del partido fue tal que el juego se detuvo, mientras los jugadores se tranquilizaban. Aquino confesó en ese mismo reportaje que se asustó bastante y no sabía qué hacer, quedó como en shock.
Garrido se voló el ligamento cruzado anterior, el ligamento cruzado posterior, el lateral interno y el lateral externo, es decir, no podía sufrir una lesión peor, según confesó Benítez. Todos los ligamentos fueron reconstruidos con injertos de cadáver.
"Él sabe que su carrera está comprometida", destacó en aquel momento el médico.
Tenacidad y fortateza
A pesar de los desalentadores pronósticos, Luis Fernando se levantó, aunque debió regresar a Honduras a pellejearla y casi reconstruir su carrera. Volvió a jugar con el Olimpia el 10 de agosto de 2016, después de nueve meses de recuperación.
"Sí, sabía que me había lesionado muy fuerte, pero nunca pasó por mi mente la idea de no volver a jugar, es una gran bendición volver a una cancha después de lo que sucedió.", dijo meses después en otra entrevista.
La cadena Univisión, incluso, le otorgó el premio Mohammad Ali 2016 por su sorprendente recuperación. Este es un reconocimiento que le dan a deportistas que se sobreponen de situaciones muy difíciles para seguir adelante.
Ahora, con la camiseta de la Liga, el jugador dejó los malos momentos en el pasado y se enfoca en el León. Es de esos jugadores que son como un pitbull, muerde fuerte y no le da tregua al rival.
"Estoy agradecido con la oportunidad, es algo maravilloso para mí, esperen alguien que trabajará al máximo, dejaré el corazón por esta camiseta. Ahora veo las cosas de otra manera, estoy agradecido con Dios por la oportunidad que me brindó, no ha sido nada fácil, pero estoy bien, me siento bien, le doy gracias a la vida que me abrió las puertas", destacó el miércoles pasado, tras la cuadrangular 90 Minutos por la Vida.
Y es que la vida le dio otra oportunidad al nuevo león, aquel momento probablemente marcó la carrera de Garrido, pero no determinó su futuro.



