Sergio Alvarado.3 febrero
La defensa santista comandada por Roy Miller estuvo muy atenta este miércoles. Foto: Prensa Jicaral.
La defensa santista comandada por Roy Miller estuvo muy atenta este miércoles. Foto: Prensa Jicaral.

¡Qué tarde más linda hizo este miércoles en Jicaral! El sol pegó fuerte en el distrito de Lepanto en Puntarenas, el cielo estuvo despejado sin una sola nube y la temperatura fue la propia del lugar.

Para infortunio del equipo del pueblo, el bellísimo día no se reflejó en lo que se vio en la cancha del estadio de la Asociación Cívica Jicaraleña y el Santos se marchó con un valioso triunfo por 1-0.

El equipo de Luis Marín ganó con un pepino a los 78 minutos del gemelo Kenny Cunningham, con lo que le quitó al Huracán de la Península la oportunidad de ser puntero en solitario.

Con un empate le era suficiente para meterse como líder único del Clausura 2021, pero su primer tropiezo este campeonato lo dejó en once puntos, los mismos que Alajuelense, quien continuó como puntero al contar con mejor promedio de gol (+7 a +4).

Para el Santos por su lado, fue una victoria importantísima, porque se metió al menos de momento en el tercer lugar con diez puntos y a pelear en la parte de arriba de la tabla.

Por el nivel que había mostrado Jicaral en el arranque del torneo, invicto en las primeras cinco fechas uno esperaba algo más de los porteños, ya que habían superado pruebas importantes y jugaba en casa.

Tal vez ahí está el detalle, el conjunto azul y blanco lució lejos de lo que mostró en los partidos pasados, en el primer tiempo el partido fue para echarse un sueñito.

William Fernández de Jicaral le anduvo muy de cerquita al santista Javon East. Foto: Prensa Jicaral
William Fernández de Jicaral le anduvo muy de cerquita al santista Javon East. Foto: Prensa Jicaral

No hay jugadas destacadas que se puedan reseñar del primer tiempo, la acción andaba lejos de los marcos, la imprecisión estaba a la orden y en la media no se sostenía ni la paciencia.

Ante la incapacidad de meterse al área, en ambos lados apostaban mucho por remates de larga distancia, pero del marco rival, así difícilmente se iba a abrir el marcador.

Por dicha en el segundo tiempo se espabilaron un toque, cada técnico debió haber hablado en el camerino para que las cosas valieran un poquito más la pena.

A los 58 minutos cayó la primera gran jugada de Jicaral, de los pies de Kennedy Rocha, el jugador más inquieto de su ofensiva, quien llegó por la izquierda y la puso en el puro centro del área adonde el uruguayo Joaquín Vergés tardó mucho para definir ante el achique de Douglas Forvis.

Rapidito respondió Santos con una de Bryan López que le sacaron casi de la línea de sentencia, por lo menos en los marcos ya la cosa se movía bastante.

Poco a poco el visitante se fue envalentonado, se dio cuenta de que se podía llevar todo y apretó clavijas sobre el arco de Kevin Briceño.

Cunningham advirtió de lo que se venía, con un remate que rechazó la zaga jicaraleña y se fue al tiro de esquina al 77, jugada de la que nacería el único pepino del juego.

Así como estuvo la mejenga, así fue el gol, tal para cual, un enredo que se terminó metiendo de una forma bastante accidentada y rara.

El tiro de esquina cayó en el corazón del área, la defensa no pudo rechazar bien la pecosa, otro rechace le pasó por encima a Kevin Briceño y cuando la bola estaba perdida en el área pequeña apareció Kenny para mandarla al fondo sobre la línea al 78.

Jicaral no tuvo argumentos para responder al gol, se quedó cortó y a pesar que tuvo unos 15 minutos más los intentos fueron en vano, Santos ni siquiera sufrió.

La bella tarde en Jicaral fue lo mejor del partido.