Sergio Alvarado.22 enero
Cartaginés Grecia, fecha 4 Clausura 2020. Foto: Cortesía Prensa Cartaginés.
Cartaginés Grecia, fecha 4 Clausura 2020. Foto: Cortesía Prensa Cartaginés.

Decir que Marcel Hernández ha anotado cinco de los siete goles que lleva Cartaginés en el torneo habla del peso que tiene el cubano en el club, en el que este miércoles apareció una vez más para que los blanquiazules derrotaran 4-3 a Grecia

Los brumosos tiraron la casa por la ventana para retener al caribeño en el club, al hombre le soltaron un bombazo de plata para renovar su contrato y se dice que hasta choza le dieron.

Basándose en la historia y el presente del brumoso, eso es una inversión, más que un gasto, es tener a tu estrella contenta para que en la cancha te responda, cosa que sin lugar a dudas el hombre ha hecho, por lo que todo lo invertido vale.

Es bien sabido que los partidos ante equipos como Grecia, que pelean en la parte baja de la tabla, son los que más se le complican a los brumosos en su propia casa y el de este miércoles no fue la excepción.

Pareciera que a los de la Vieja Metrópoli si un triunfo no es sufrido no les sabe igual, no se siente como si fuera Cartago.

Ante Grecia los brumosos llegaron presionados de conseguir su primera victoria del torneo, luego de empatar ante Santos en casa y la U Universitarios de visita y la derrota en el Fello ante Saprissa.

Debido al mal arranque, Hernán Medford no se anduvo con por las ramas y mandó a la banca a jugadores que siente le quedaron debiendo, cambios en zonas puntuales del grupo.

Al portero Darryl Parker, tras sus dos tortas ante Saprissa lo mandó a la gradería, en su lugar jugó Luis Diego Rivas, quien tampoco dio la seguridad que uno buscaría en un guardameta.

Después cambió a Jeikel Venegas por Edder Solórzano y a Daniel Chacón por Jameson Scott, variantes que le dieron la razón al Pelícano por lo que se vio en la cancha.

Rosario de goles
Con este jupazo, Marcel adelantó a los brumosos. Foto: Prensa Cartaginés
Con este jupazo, Marcel adelantó a los brumosos. Foto: Prensa Cartaginés

La mejenga fue un rosario de goles y Marcel abrió el marcador con un cabezazo peinando apenas la pecosa, luego de un centro de Paolo Jiménez a los 30 minutos.

Los visitantes empataron por primera vez la mejenga a los 39 minutos, luego de un remate de Jefferson Brenes que no iba con potencia, pero que Rivas soltó y se la dejó en bandeja a Leonel Peralta para el 1-1.

En algunos tramos del partido el meta se vio inseguro, pero después de un año y tres meses con Parker de titular, el ritmo no es algo que gana así no más.

Para el arranque del segundo tiempo parecía que todo se le acomodaba a los brumosos, luego que un pase de Hernández dejó a Giovannie Clunie en un mano a mano con el meta Kevin Ruiz.

El arquero le cometió penal al atacante entrando al área y como ya tenía tarjeta amarilla, no hubo más remedio para el árbitro William Mattus que expulsarlo. La falta Marcel la cambió por gol con un remate al lado derecho al 54.

Cristopher Núñez se jaló un pepino a puro talento. Foto: Prensa Cartaginés
Cristopher Núñez se jaló un pepino a puro talento. Foto: Prensa Cartaginés

Grecia golpeado y con diez, sufrió otro golpe muy rápido, cuando Cristopher Núñez se sacó un golazo a puro talento, en el que un pedacito de cancha, entrando al área, se quitó a cuatro rivales y la definió a un lado de Keylor Díaz, quien entró en lugar del expulsado Ruiz.

Hasta ese punto muchos equipos cerrarían en esas condiciones el partido sin problema, pero para Cartaguito esas reglas no aplican, siempre les cuadra andar jugando al filo de la navaja y pegarse esos sustos de padre y madre.

Jeikel Venegas duró siete minutos en la cancha, entró al 67′ y lo expulsaron al 74′ por majar feo a un rival, mientras que Jorman Sánchez se jaló un penal torpe con el que Aldo Magaña puso el 3-2 al 77. Y aparecieron los nervios en el Fello.

El muñeco se agarraba la panza de la risa cuando vio entrar el empate a tres de Grecia con la anotación de Álvaro Sánchez a al 83, luego de un buen centro de José Leitón, quien entró a darle otro aire a los occidentales.

Al final fue Hernán Medford el que rió de último, cuando al minuto siguiente, Ronaldo Araya, quien entró de cambio al 69, puso el 4-3 definitivo con un remate que pegó en el palo y entro despacio para meterle dramatismo. En Cartago sino se sufre no sabe igual.