Sergio Alvarado.24 octubre
Andrés Carevic y Mario Acosta tienen más de ocho años de ser una buena yunta. Fotografía: John Durán
Andrés Carevic y Mario Acosta tienen más de ocho años de ser una buena yunta. Fotografía: John Durán

Al pie de la línea lateral durante los partidos de Alajuelense Andrés Carevic y Geiner Segura viven los partidos a cien por hora, a veces desbordados por la pasión y las indicaciones para los jugadores.

Atrás de ellos, generalmente sentado en el banquillo con un actitud más serena, está Mario Acosta, el asistente técnico y mano derecha del entrenador argentino, el contrapeso de esta ecuación.

El mexicano define su rol de manera sencilla, es quien muchas veces llama a la calma y le habla al oído a su jefe y amigo, a quien tiene mucho rato de conocer y con quien está “para las que sean”.

“Yo siempre me he manejado con un perfil bajo, pienso que debo ser el equilibrio dentro del cuerpo técnico, porque si te das cuenta Carevic es más efusivo, ahora que llegó Geiner (Segura) también es así y Juan Carlos (Herrera) el preparador físico es igual, entonces yo trato de ser más mesurado”, explicó.

Conversando con La Teja, Acosta explicó que en el fútbol lo ideal siempre es mantener ese equilibrio, porque entonces cuando uno se vuela mucho, el otro lo ayuda a aterrizar un poco.

Volar abajo del radar ha ayudado a Mario a estar lejos de los dardos de la afición y la prensa, como al inicio del torneo cuando se armó un remolino contra Andrés Carevic que también alcanzó a Geiner.

"Sí, es difícil un ambiente así, pero fíjate que más bien en lugar preocuparnos nos ocupamos, hablé mucho con Carevic que no nos podíamos dejar arrastrar por eso, que teníamos que seguir trabajando.

“Nosotros somos mucho de trabajar y poco de hablar (en público) y mantuvimos esa línea, siempre hemos sido muy respetuosos en eso, creemos que las cosas tarde o temprano se componen si uno lo hace bien, podemos tropezar en cualquier momento, pero se busca que pase lo menos posible”, dijo.

Mario Acosta generalmente está atrás para tirar sus consejos a sus compañeros. Foto: Rafael Pacheco
Mario Acosta generalmente está atrás para tirar sus consejos a sus compañeros. Foto: Rafael Pacheco

Acosta es sincero que aquella derrota ante Guadalupe, en la segunda fecha del torneo, se hizo más grande probablemente porque la herida de perder la final perdida ante el Saprissa todavía estaba abierta.

"Posiblemente eso fue lo que hizo que algunas personas dudaran de nuestra capacidad, pero a lo interno nunca dudamos de nosotros, eso fue vital para que no pasara a más.

“Se escuchaban muchas cosas, lo de la final, lo de Geiner (que no lo tomaban en cuenta) y te digo, siempre desde que llegó hemos tenido apertura con todos, nos llevamos muy bien, vino a aportar igual que todos y ahora es parte fundamental como todos en el grupo”, detalló.

Inicio tuzo

Para conocer cómo nació la amistad con Carevic hay que devolverse unos ocho años, cuando se conocieron trabajando en Pachuca, allí Mario incluso ayudó a formar jugadores como Irving “el Chucky” Lozano y Héctor Herrera, entre otros jugadores con los que aún tiene relación.

En el equipo de segunda división de Pachuca trabajaron juntos como técnico y asistente, después en la sub-20 del club tuzo hasta que Carevic pide a Mario que lo ayude en Mineros de Zacatecas.

En esa ciudad mexicana hasta vivieron juntos por año y medio y cuando al argentino le sale la opción de venir a Costa Rica le dijo a su amigo y este no lo pensó mucho, se vino de volada.

“Tenemos una relación muy estrecha y la confianza de decirnos las cosas, de hablar de frente y darnos un consejo si es necesario", destacó.

Cuando por ejemplo salió la famosa foto de Agustín Lleida con Alexandre Guimaraes, Acosta nos contó cómo manejaron el momento que fue incómodo.

"En esa ocasión estuvimos tranquilos porque sabemos que Agustín se reúne con mucha gente por diversos motivos, por aprender y escuchar opiniones y lo tomamos así porque lo conocemos.

“Yo creo que a quien más le incomodó fue a nuestras familias porque se enteran por las redes y leen muchas cosas, por lo que es entendible, nosotros pensamos mucho antes de reaccionar, por eso no lo tomamos tan a pecho”, aseguró, muestra que los consejos de Mario no se quedan solo para la cancha.

Ser campeón
Mario Acosta tiene muy claro que ganar la 30 es meterse en la historia de Alajuelense. Fotografía José Cordero
Mario Acosta tiene muy claro que ganar la 30 es meterse en la historia de Alajuelense. Fotografía José Cordero

En otro aspecto que Mario es sincero es que el trabajo que han hecho en año y medio en la Liga falta coronarlo con un título.

"Es una pregunta complicada puntualizar el por qué no se ha podido, a mí lo que me llama la atención es la actitud que hemos demostrado este torneo y no quiere decir que en torneos pasados no la tuviéramos porque igual jugamos bonito y se ganó.

“En este torneo sí le doy mucha importancia a esa actitud y confianza, muchas veces tenemos un marcador adverso y lo remontamos, le hemos dado vuelta, ha sido una de las mejoras y unas de las cosas que trabajamos para este torneo”, explicó.

Acosta tiene claro que un equipo como Alajuelense nunca faltarán las críticas, pero que los resultados son el mejor escudo ante cualquier hablada, por eso están tan ceñidos en dar ese pasito final a la 30.

Barlon renovado
El volante de 22 años Barlon Sequeira recibió una gran noticia este viernes, Alajuelense anunció la renovación de su contrato hasta diciembre del 2023.