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Más allá del Mundial 2026: viajamos a la India sin salir de Estados Unidos

Aprovechamos la cobertura del Mundial para ir a conocer un impresionante lugar en Nueva Jersey

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Asistir a un Mundial no solo es ir a ver partidos y listo, no. Es la oportunidad de conocer todas las riquezas y atractivos que ofrecen las ciudades organizadoras y, como este sábado no teníamos juego en agenda, nos dimos una vuelta por un lugar muy distinto y espectacular.

Aunque para llegar ahí lo hice en carro, uno siente que tomó un avión y salió del país, pues es como estar en la India (así de diferente es).

BAPS Swaminarayan Akshardham
El templo de Akshardham es enorme y sobresale en el complejo. (Ricardo Silesky/Ricardo Silesky)

Se trata del BAPS Swaminarayan Akshardham, un imponente templo hindú ubicado en Nueva Jersey y que abrió sus puertas en 2023 como un espacio de fe, cultura y espiritualidad. Es un lugar que parece sacado de otro continente y de otra época.

Y al verlo uno se queda unos segundos sin palabras, pues es realmente enorme y hermoso; impone por su tamaño, pero también por el nivel de detalle que tiene. Para que se hagan una idea, es el templo hindú más grande del mundo fuera de la India.

Para entender mejor el lugar que visitamos, hay que poner un poquito de contexto. El hinduismo es una de las religiones más antiguas del mundo, con una tradición que supera los 4.000 años y con más de mil millones de seguidores.

No tiene un solo fundador ni una sola forma de practicarlo, sino múltiples corrientes espirituales, filosóficas y culturales que han evolucionado a lo largo de los siglos. Y ese templo lo que busca es representar esa diversidad en forma de arquitectura.

BAPS Swaminarayan Akshardham
La enorme estatua es la que da la bienvenida. (Ricardo Silesky/Ricardo Silesky)

Ahora sí, empecemos el recorrido, porque el impacto llega nomás bajándose del carro. Ya que en la pura entrada hay una enorme estatua de Swaminarayan, una figura central dentro de esta tradición religiosa del siglo XIX.

La imagen, de unos 15 metros de altura y hecha de una aleación de bronce, funciona como una especie de bienvenida espiritual al complejo. Además, es el primer lugar pa’ la foto; la gente se queda un buen rato allí buscando la mejor toma.

Justo detrás de Swaminarayan hay otro elemento que destaca de inmediato: el agua. El templo está rodeado por unos grandes estanques de agua con fuentes, lo cual estéticamente se ve hermoso, pero no están ahí solo por eso. En la tradición hindú, el agua simboliza pureza, calma y la transición hacia un espacio sagrado. También crea un efecto visual que multiplica la grandeza del lugar con su reflejo.

BAPS Swaminarayan Akshardham
El agua que rodea al complejo no es solo algo estético, es parte de la espiritualidad hindu. (Ricardo Silesky/Ricardo Silesky)

Y una vez dentro, las sorpresas siguen creciendo. Incluso el edificio que recibe a los fieles hindúes y a los turistas es hermoso, con techos tallados en madera y con hermosas decoraciones.

Ya dentro del complejo, uno disfruta independientemente de dónde vuelva a ver, ya que, para que se hagan una idea, hay más de 20.000 esculturas talladas en piedra, todas hechas a mano; no hay moldes ni producción en serie. Cada figura que uno ve representa una historia, valores o personajes del hinduismo.

Hay, además, unas 548 columnas, todas diferentes, con diseños detallados que convierten cada pasillo en una especie de galería. En dos platos, desde que uno entra se ve que prácticamente no hay espacio sin intervención artesanal; todo, paredes, techos y estructuras están delicadamente trabajados.

BAPS Swaminarayan Akshardham
El nivel de detalle lo cuidaron desde el mismo edificio que recibe a los visitantes. (Ricardo Silesky/Ricardo Silesky)

La construcción arrancó en el año 2011 y reunió a miles de artesanos especializados en tallado en piedra, una técnica tradicional que requiere enorme precisión y paciencia. También se sumaron 12.500 voluntarios que participaron en diversas etapas del proyecto.

Las esculturas representan dioses, sabios, animales y escenas del hinduismo; es algo así como una especie de “libro en piedra” que transmite enseñanzas espirituales, valores y relatos de esta tradición milenaria.

Incluso, al entrar a uno de los edificios del complejo, estaba empezando un tiempo de oración y, aunque obviamente no entendía lo que pasaba, me sumé al momento y se siente una bonita sensación al ver la devoción de las personas y la forma en que le rezan a sus dioses. Yo repetía lo que las personas hacían, como aplaudir de una forma rítmica o poner las manos sobre una vela y luego tocarse la cabeza. Eso, sumado a la gran cantidad de gente con sus vestimentas tradicionales hindúes, hace que sea una experiencia única.

BAPS Swaminarayan Akshardham
Este es un templo más pequeñito, pero impresiona el delicado trabajo en todas sus partes. (Ricardo Silesky/Ricardo Silesky)

El templo principal tiene una altura de 42 metros y se impone en el panorama. Su diseño está cubierto por miles de esculturas y relieves que representan figuras divinas, escenas de la mitología hindú y motivos florales trabajados por artesanos en India antes de ser ensamblados en Estados Unidos. El conjunto se organiza de forma simétrica alrededor del santuario central, donde se encuentra la deidad principal de Swaminarayan, en un espacio de gran solemnidad.

Y así, en medio de la cobertura del Mundial, nos terminamos encontrando con un lugar completamente distinto: un templo que contrasta con la modernidad de Estados Unidos, pero que al mismo tiempo refleja la diversidad cultural que convive dentro del país.

BAPS Swaminarayan Akshardham
Vean que realmente parece que uno está en la India. (Ricardo Silesky/Ricardo Silesky)
BAPS Swaminarayan Akshardham
Así se ve de cerquita el templo principal, muchas piezas se hicieron en India. Por dentro no se pueden tomar fotos. (Ricardo Silesky/Ricardo Silesky)
Ricardo Silesky

Ricardo Silesky

Editor responsable de la sección de deportes de La Teja. Bachiller en Periodismo de la Universidad San Judas Tadeo y bachiller en Filosofía de la Universidad Católica. Con experiencia en manejo de redes sociales y elaboración de notas de nacionales, deportes e internacionales. Labora en Grupo Nación desde el 2013.

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