Francia tiene una nueva oportunidad de brillar frente a Irak para conseguir este lunes, en Filadelfia, su billete a los dieciseisavos de final del Mundial 2026, en el que seguramente será el partido cien de Kylian Mbappé con los Bleus.
Tras derrotar a Senegal (3-1) en el debut, los subcampeones mundiales arrancaron la Copa del Mundo de Norteamérica de la mejor manera, gracias a su gran figura y capitán, autor de un doblete.
El juego entre Francia e Irak será a las 3 de la tarde, hora tica, en el Philadelphia Stadium.
Ahora se trata de mantener el mismo impulso y el mismo ritmo con el objetivo de afrontar con más tranquilidad el duelo contra la Noruega de Erling Haaland el viernes en Foxborough, Massachusetts, que sobre el papel debe definir la primera plaza del Grupo I.
Con Irak como el rival más débil de la zona, al menos a priori, la misión francesa debería ser, en teoría, un trámite para los ganadores del trofeo en 1998 y 2018, que forman parte de los principales aspirantes al título.
Pero ni hablar de caer en la trampa ante un equipo que, si bien fue arrollado por los noruegos (4-1), había logrado arrancar un empate nada menos que contra España en un partido de preparación (1-1) el 4 de junio en La Coruña.
¿Rotaciones?
La vigilancia es, por tanto, obligada y Didier Deschamps no ha dejado de machacar este mensaje a sus hombres durante los días previos al encuentro.
“No los consideren un equipo pequeño, porque no lo son, se los puedo asegurar”, les dijo justo antes de la sesión de entrenamiento del viernes, según un video difundido por la Federación Francesa de Fútbol.
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El seleccionador les recordó la victoria de los Leones de Mesopotamia en la repesca intercontinental contra Bolivia (2-1), a finales de marzo, en México.
La consigna evidentemente ha sido entendida por los Bleus, dueños de un plantel envidiable.
“Va a ser un partido muy intenso. Ellos van a jugar para seguir en la competición. Será muy físico y sabemos en qué sistema juegan, con su 4-4-2 y sus dos delanteros”, advirtió el sábado el defensa Lucas Digne.
“Creo que será un partido bastante directo y habrá que estar preparados para eso”, agregó el lateral, que debería suplir en la banda izquierda a Theo Hernandez, poco cómodo frente a Senegal.
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El defensa William Saliba, por su parte, dramatizó un poco el enfrentamiento y dijo que esperaba “una gran batalla”.
Para evitar una mala sorpresa, Deschamps ha decidido no revolucionar demasiado su once inicial y recurrir a sus hombres clave.
Además de Digne, el centrocampista Manu Koné y el delantero Bradley Barcola deberían ser los únicos en beneficiarse de esta ligera rotación.


