Sergio Alvarado.12 septiembre
Melissa Herrera subió esta fotografía en el hospital. Foto: Twitter
Melissa Herrera subió esta fotografía en el hospital. Foto: Twitter

La brutal patada voladora que mandó al hospital a la futbolista costarricense Melissa Herrera, dichosamente no tuvo mayores consecuencias, explicó este sábado la jugadora nacional.

La mejenga entre los cuadros franceses del Lyon y el Rennes, equipo de la tica, estaba por terminar cuando la jugadora Selma Bacha conectó a Meli con una patada que Bruce Lee envidiaría.

Mediante sus redes sociales, la tica agradeció todos los mensajes de apoyo recibidos tras la falta, cuyo video se hizo viral en América y Europa por lo fuerte de la acción.

"Primero, antes de decir cualquier cosa, solo quiero agradecer los mensajes, mil gracias por el apoyo, por preocuparse. Pero, como lo he dicho antes, es parte del fútbol, puede pasar y pues gracias a Dios no pasó a más.

“Ya estoy en mi casa, los resultados fueron buenos, no hay nada de qué preocuparse, es solo un golpe y listo. Unos cuantos días en recuperación y con mi nuevo mejor amigo, ‘el cuello ortopédico’”, dijo.

La futbolista pasó una noche en el hospi por precaución. Cortesía
La futbolista pasó una noche en el hospi por precaución. Cortesía

Por precaución, Meli pasó la noche del viernes en el hospital en observación, mientras que su club y hasta Bacha le enviaron mensajes de solidaridad y disculpas.

“Víctima de un golpe con increíble violencia durante el juego, la internacional costarricense salió del hospital con golpes en el cuello y deberá pasar un período de descanso, pero pudo regresar bien a casa, fuerza Meli”, escribió el equipo de la tica en redes sociales.

“Estas son solo algunas palabras, pero quería disculparme con Melissa Herrera. Le deseo una buena recuperación, esperando que no sea nada grave. De todo corazón contigo”, escribió por su parte la jugadora Selma Bacha.

La costarricense, de 23 años, juega en Francia desde el 2019 luego de su paso por el fútbol colombiano con el Independiente de Santa Fe. En Tiquicia vistió los colores de Saprissa y Moravia.