Andrés Mora.24 septiembre, 2019
Anda hecho un amor con los goles el Cachetón. Foto: Rafael Pacheco
Anda hecho un amor con los goles el Cachetón. Foto: Rafael Pacheco

En la Cueva nadie quedó con uñas porque el Monstruo sufrió en paleta para derrotar 3-2 al Club Atlético Independiente (CAI) de La Chorrera en la ida de los cuartos de final de la Liga Concacaf.

La vuelta será el próximo martes en Panamá y si por la víspera se saca el día Paté Centeno la tiene horrible para seguir con vida en la Liga Concacaf.

En un principio todo iba muy bien, la "S" llevaba ventaja de dos goles, pero en un abrir y cerrar de ojos, los canaleros hicieron ver muy mal al cuadro tico y complicaron la existencia morada.

El Montruo lo tenía todo para redondear la serie en la Cueva y acercarse a las semifinales que le dan un cupo en la edición 2020 de la Liga de Campeones donde enfrentará a la crema del área, pero sus propios errores complicaron la vida porque ahora el CAI lleva además dos goles de visita que en caso de empate podrían definir al que sigue con vida en el torneo.

De este nuevo formato de competición, son seis los que salen de esta Liga para jugar el próximo año la Concachampions.

El cuadro canalero fue un dolor de cabeza, pero cometieron errores en la parte defensiva que pagaron muy caro; y para peores en ofensiva llegaron con la brújula pérdida.

De hecho, el CAI fue el primero en meter miedo. No se había jugado ni el primer minuto del partido y ya estaban cobrando un tiro de esquina y asustanto a Kevin Briceño.

El portero Guerra salió con todo para ver si le tapaba el tiro a Venegas pero no lo logró. Foto: Rafael Pacheco
El portero Guerra salió con todo para ver si le tapaba el tiro a Venegas pero no lo logró. Foto: Rafael Pacheco

El Sapri se sacudió y salió bien librado. Respondió al minuto 12 cuando Marvin Angulo recibió dentro del área un buen pase de Johan Venegas y por centímetros no se clavó en el marco que defendió José Guerra.

Para suerte de los tibaseños, la anotación no tardó en llegar. Fue al 16, gracias a que Angulo entró como Pedro por su casa por el costado derecho, levantó con toda la tranquilidad su cabeza y vio a Venegas en perfecta ubicación, se la globeó y entró con todo de cabeza el Cachetón para poner el 1-0.

Aunque parecía que con la ventaja iba a ser más fácil no fue así. Tres minutos después el CAI no anotó porque los dioses del fútbol no quisieron, pues un cabezazo de Omar Browne iba para adentro, pero Michael Barrantes apenas lo desvió, pegó en el palo y salió.

El mismo Browne se inventó un jugadón por la derecha, se bailó a Ricardo Blanco, pero se emocionó y en vez de pasarla a un compañero mejor ubicado, pateó a marco casi sin ángulo y Briceño la tapó.

Todo pintaba para irse así al descanso, pero llegó el segundo del Sapri y el segundo de Johan en la noche, gracias a que en un tiro de esquina que cobró Marvin, Manuel Torres se hizo un queso despejando y se la dejó al delantero saprissista, que de derecha sacudió las redes.

Otra torta de Briceño. La segunda parte fue un martirio para los saprissistas.

Apenas al 47, un error gravísimo de Briceño, que salió sin sentido a buscar una bola que tenía controlada Roy Miller, terminó en su saco.

Miller ganó la posesión del balón, pero entrando al área pensó que Kevin estaba en el marco y la cabeceó hacia atrás, pero tenía al portero a la par y se la dejó a Jorman Aguilar que no perdonó con la cancha vacía.

Ya ahí empezaron los serios problemas, porque la afición se empezó a meter con el guardameta y además con Wálter Centeno, que no reaccionaba con los cambios.

Al 58 le tiraron a Briceño y sacó el balón con las piernas reflejando que que seguía nervioso.

Luis José solo se quedó viendo donde había entrado la pecosa. Foto: Rafael Pacheco
Luis José solo se quedó viendo donde había entrado la pecosa. Foto: Rafael Pacheco

El balde de agua fría llegó al Ricardo Saprissa con el reloj en el minuto 60. Omar Browne entró con todo al área, Briceño le dejó una esquina desprotegida y le dio con alma, vida y corazón, ni la vio pasar el portero de la "S".

Ya con la paridad todo fue una nervia y estrés en Tibás. A como pudo caer el tercero para los de casa, también pudo haber caído la derrota.

Blanco y Luis José Hernández soñarán con Aguilar y Browne porque los hicieron ver muy mal.

Es un milagro que el Monstruo saliera con la victoria porque durante los últimos minutos le ardió troya. Al 74 Rándall Leal tuvo una buena, pero la dejó ir.

Jorman tuvo una para matar al 74, después de un jugadón de Omar, pero la voló increíblemente. Después al 80 en un tiro de esquina un cabezazo de Abdiel Ayarza volvió a sacudirle el marco al Sapri.

Y el milagro se dio al minuto 87. Grave error de William Gómez que fauleó a Leal y el central no dudó ni un segundo pitarlo.

El mejor jugador del CAI, Browne se fue expulsado porque se puso como un miura y le reclamó feo al árbitro.

Venegas anotó desde los once pasos y salvó una noche de pesadilla para el Monstruo.

Eso sí, con este marcador, el equipo panameño sacó oro porque con un 1-0 o un 2-1 allá eliminan al Sapri.

Browne no lo pensó mucho y fusiló a Briceño. Foto: Rafael Pacheco
Browne no lo pensó mucho y fusiló a Briceño. Foto: Rafael Pacheco