Llegó el día que don Alberto Vásquez había estado esperando desde mayo y hoy podrá ver otra vez a su querido Deportivo Saprissa de vuelta en las canchas, empezando a buscar la copa 34.
Este domingo (11 a.m.) Alberto estará bien pegado al tele, casi sin pestañear cuando el Monstruo enfrente a Carmelita en el estadio Rafael "Fello" Meza, lo verá en su propia Cueva en San Rafael de Alajuela.
Decimos que vive en una Cueva porque está rodeado de puro morado y blanco. Por es es el saprissista más conocido en este sector de la provincia de los mangos.
Este amable señor, querido en su pueblo, tiene 72 años, es soltero y nunca tuvo hijos. Se dedicó a cuidar de sus hermanos, pues el papá murió siendo muy joven y gran parte de su amor se quedó para el Sapri.
"El Morado", como lo conocen en Calle Lourdes, tiene su cuarto junto a la casa de su hermana Cristina. Siempre llama la atención de quienes pasan al frente por la gran cantidad de fotos y accesorios relacionados con el Monstruo.
"Siempre he tenido amor por este equipo, desde que tengo uso de razón soy fiel seguidor del Sapri. Mi casita se ha ido transformando en un museo del Monstruo porque me han ido regalando cosas para que decore", dice.
Hace 6 años don Alberto sufrió de dos paros cardiorrespiratorios y recuerda que en el hospital los médicos lo molestaban. Le decían que ya el corazón no soportaba más golpes con ese equipo y él, entre vacilón y vacilón, decía que le quitaran la sangre roja y le pusieran morada.
"Desde siempre mantengo afiches y cosas que salían en los periódicos. Y poco a poco mis sobrinos y otros familiares me han regalado cosas", contó.
"Desde niño a uno le inculcan el amor por un equipo y eso pasó, mis papas desde pequeño me hicieron morado", agrega.
Uno de sus sueños, dice, es conocer a alguno de los jugadores de su equipo, aunque piensa que está un poco complicado.
Recuerda bien los años de Edgar Marín y el Flaco Pérez. Dice que "esa generación" jugaba muy bien y en la actualidad disfruta mucho como juega Daniel Colindres.
"La gente me molesta mucho, me pasan gritando 'diay, ¿qué morado?', y si pierde Saprissa ni para qué, es una jodedera, pero todo en vacilón, yo aquí no peleo con nadie, sólo se vacila sanamente", dijo.
Para este invierno "El Morado" no pierde la fe de ver al Saprissa levantar la copa de campeón.
"Esperemos que se acomoden bien y se acoplen a las instrucciones del técnico, que confieso que no me gusta mucho la forma de trabajar que tiene (Watson)", dijo sinceramente.
Lo único que hace enojar a Vásquez es que le regalen cosas rojinegras, eso sí no lo tolera. Además jamás las exhibiría en su casa. Allí solo caben el morado y el blanco.