El técnico de la Selección de Egipto, Hossam Hassan, hizo un gesto, al final del partido contra Argentina que no pasó desapercibido por el planeta fútbol.
El entrenador se paró frente al árbitro y cruzó los brazos a la altura de las muñecas, símbolo que pocos saben qué significa.
Este gesto fue aprobado por el congreso de la FIFA, a finales del 2023, de acuerdo con el medio español Marca y se usa para denunciar actos racistas.
En esta ocasión, Hassan se plantó frente al central François Letexier, en el tiempo de reposición, luego del tercer gol de la Albiceleste, obra de Enzo Fernández.
El réferi francés le sacó la amarilla al timonel africano.
El origen del gesto
Este gesto es usado por los árbitros para denunciar actos de racismo.
Se usó en el juego entre Benfica y el Real Madrid, por la Champions League, cuando Vinícius Júnior denunció frases racistas de parte del argentino Gianluca Prestianni.
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Después del encuentro contra los sudamericanos, Hassan denunció injusticias arbitrales.
“Hemos sufrido una injusticia”, declaró Hassan en rueda de prensa tras el encuentro en que Argentina remontó dos goles en contra.
“Hemos jugado mejor con el balón. Hemos superado en todo a la vigente campeona. Sin embargo, el resultado se ha visto influenciado por factores internos, dentro del terreno de juego también, y antes del partido”, afirmó el entrenador egipcio.
El seleccionador también cuestionó el horario del partido, disputado al mediodía, y afirmó que quien tomó esa decisión “debe ser alguien que nunca ha jugado al fútbol”.
El técnico cerró su intervención reivindicando el orgullo de representar al mundo árabe: “Estoy orgulloso de ser árabe, del mundo árabe (...) pero no hemos recibido el trato que merecíamos”.


