Sergio Alvarado.4 julio
Este viernes se relacionó el nombre de Jonathan McDonald con el Herediano. Foto: Alonso Tenorio
Este viernes se relacionó el nombre de Jonathan McDonald con el Herediano. Foto: Alonso Tenorio

Jonathan McDonald se convirtió en una especie de pararrayos en Alajuelense ya que es el jugador sobre el que se centran las críticas, los reclamos y los señalamientos cuando las cosas no andan bien en el cuadro erizo.

La historia del Bigmac con los erizos ha sido de momentos claros y oscuros, ha sido querido y defendido por unos por su amor a la camiseta y señalado por otros como uno de los responsables por la sequía de títulos del cuadro manudo.

Por eso podemos decir que su paso en la Liga bien podría considerarse como una novela, la cual sumó un nuevo capítulo con el final del torneo de Clausura 2020, cuando una vez más se avivaron los rumores de su salida del club.

Este viernes se desató el rumor de que el atacante podría marcharse al Herediano, porque la directiva de Alajuelense ya no quiere contar con sus servicios porque su ciclo en el club habría terminado.

Claro, este es un caso de hasta no ver, no creer. Esto porque en el pasado el delantero ha sido declarado transferible en dos ocasiones, pero luego se echaron para atrás y lo perdonaron.

Al jugador le quedan dos años más de contrato con los erizos y está claro que si Alajuelense quiere rescindir su contrato no le va a salir barato, por lo que barajan otras opciones.

La novela
Con Machillo a cargo, Bigmac fue declarado transferible por primera vez. Foto: Luis Navarro
Con Machillo a cargo, Bigmac fue declarado transferible por primera vez. Foto: Luis Navarro

Desde el 2014, la historia de la posible salida de McDonald ha estado en las páginas de los periódicos, en los noticieros y en la voz de los aficionados.

El 10 de mayo del 2014, apenas a los 12 minutos del partido de vuelta de la final del torneo de Verano, el jugador le mandó un codazo al morado David Guzmán y por eso vio la roja. El técnico Óscar Ramírez no lo podía creer y la Liga terminó perdiendo esa mejenga 1-0. El título de campeón se quedó en Tibás, esa fue la corona número 30 de los morados.

A los tres días fue a un programa de televisión y vaciló con el codazo, desobedeciendo una orden de la directiva, que le había pedido no dar declaraciones. Fue declarado transferible al día siguiente, pero no jaló.

Otra de las metidas de patas del famoso Bigmac fue el zapatazo que le mandó al exmorado Andrés Imperiale en la final del Invierno 2015 ante Saprissa, cuando la Liga volvió a perder la serie. La acción fue muy criticada por los aficionados y quedó como el protagonista de la derrota.

En mayo del 2016, luego de perder la final del torneo de Verano ante el Team, con un global de 3-0, la directiva eriza, encabezada por Raúl Pinto, lo volvió a declarar transferible, aunque hay que decir que en esa ocasión no había dado motivos para que lo separaran. Pero igualmente todo terminó en puro cuento.

Además, en diversas ocasiones se habló sobre una posible venta del jugador, opción que nunca se ha concretado, lo más cercano fue un préstamo al club Al Ahli de Catar en 2019, en el que estuvo tres meses.

Paciencia

Sobre Mac también cae una estadística muy pesada, la cual muchos destacaron luego de que la Liga perdiera la final del pasado lunes contra el Monstruo: de diez finales que ha disputado, ha perdido las últimas ocho, y solo ha marcado un gol en esas diez finales.

A pesar de esas terribles estadísticas, fue al jugador que se vio más golpeado el lunes pasado cuando los erizos dejaron ir el título, como lo resaltó el aficionado manudo Andrés Baldi.

“Es de los pocos que se ve que quiere y suda la camiseta, que la sufre, que la siente, que se cholla las nalgas, como decía el Chunche. Después de todo ese esfuerzo que ha hecho me parecería muy injusto que lo saquen y lo responsabilicen de lo que pasa.

Las malas decisiones por su carácter y las expulsiones han sido de los principales temas que se le han achacado al delantero. Foto de: Diana Méndez.
Las malas decisiones por su carácter y las expulsiones han sido de los principales temas que se le han achacado al delantero. Foto de: Diana Méndez.

“Yo entiendo que hay gente que dice que es un líder negativo, que es un arrancado, que su actitud nos ha metido en problemas, pero necesitamos gente que quiera y sienta la camiseta, no se puede ir, Dios guarde, el sentimiento que tiene por la camiseta no la tiene ningún otro”, opinó.

Andrés, a diferencia de otros aficionados, le pidió a la directiva eriza que no cometa el error de sacarlo del club.

Gilbert Grossi Castro es otro manudo que quisiera que McDonald siga en el club; sin embargo, entendería y respetaría la decisión si deciden sacarlo de la institución por toda la situación que rodea al jugador.

“Es un tema que tiene sus pros y contras, estamos ante una camada de jugadores que han pasado ya muchos años sin ser campeones y Mac está en ese grupo. Eso, conforme pasan los años, crea un conformismo en el que se quedan los jugadores a pesar que dicen esforzarse.

“Es complicado tomar una decisión en este tema, yo insisto que quisiera que se quede, pero si la institución cree que dejarlo ir será lo mejor para el equipo y puede facilitar que regresen los títulos, también lo apoyaría”, comentó.

Si por la víspera se saca el día, pareciera que esta vez la salida de Jonathan está cerca, pero ojo, que muchas veces se ha pensando lo mismo y solo ha sido un capítulo más en esta novela.

Larga sequía
Jonathan McDonald ha sido campeón en dos ocasiones con Alajuelense, en los torneos de Verano e Invierno 2011 con Óscar Ramírez como entrenador. En el resto de títulos que ganó el Machillo con los manudos, el Bigmac estaba jugando en el Kalmar de Suecia