.27 julio, 2020
La exministra de Salud María Luisa Ávila alza la voz contra Marcel Hernández. Cortesía
La exministra de Salud María Luisa Ávila alza la voz contra Marcel Hernández. Cortesía

Los jugadores de fútbol en Costa Rica, como ocurre en muchísimas partes del mundo, son una casta privilegiada y no solo por los salarios desproporcionados que muchos ganan en relación con el promedio del resto de los mortales.

En las filas cuando van a hacer algún trámite, en las aulas cuando algunos deciden seguir sus estudios, cuando se escapan a tomarse una birra, o cuando desean comprar un carro, siempre reciben tratos especiales.

También es cierto, por dicha, que muchas cosas han ido cambiando en este país, no con el ritmo que muchos quisiéramos, pero se ha evolucionado. Algunos ejemplos son el fútbol femenino, los derechos de la comunidad LGTBIQ y de los indígenas.

En medio de estos ajustes sociales hoy levanta la voz, y de forma vehemente, una destacada profesional costarricense además saprissista de corazón. Me refiero a la Dra. María Luisa Ávila, exministra de Salud.

“Yo que soy tan aficionada soy la primera en protestar, no me volvería a poner una camiseta de Saprissa hasta que eso no se aclare, quitaría mi foto de perfil donde salgo con una mascarilla de Saprissa”.

Así reaccionó Ávila como parte de un movimiento que se opone a la llegada, al club tibaseño, del cubano Marcel Hernández quien es investigado por una denuncia de cuatro delitos de presunta violación contra una menor de edad.

“A él no es que lo acusaron de parquearse en doble fila en una calle, sino de algo terrible”, enfatizó Ávila.

Veremos cuanto ha cambiado la sociedad costarricense, las empresas patrocinadoras y los fanáticos dirigentes del fútbol.