.14 junio
El Club Sport Cartaginés recibió al Saprissa este domingo. Antes del pitazo inicial una caravana de vehículos salió a las 9:20 a.m. desde el cementerio general, por la avenida 0, hacia el estadio. Con la goleada al menos en tarde se calmaron. Foto: Rafael Pacheco
El Club Sport Cartaginés recibió al Saprissa este domingo. Antes del pitazo inicial una caravana de vehículos salió a las 9:20 a.m. desde el cementerio general, por la avenida 0, hacia el estadio. Con la goleada al menos en tarde se calmaron. Foto: Rafael Pacheco

En esta misma sección ya lo había dicho el pasado jueves a raíz de la locura desatada la noche del miércoles en Cartago con la clasificación del equipo a semifinales.

La pasión es más fuerte que la razón y los cartagos se mandaron en caravana y eso que la restricción vehicular sanitaria empezó a regir pocos minutos después del pitazo final contra Guadalupe.

Este domingo, en la mañana, ya no fueron solo los cartagos, los morados se sumaron.

Los grupos organizados Solo Cartagos al Fello Meza y Sentimiento Azul Club Sport Cartaginés, citaron a las 9 de la mañana al costado norte del cementerio General, de la Vieja Metrópoli, para hacer un sonoro recorrido hasta el estadio. David Gómez Acevedo fue parte del grupo organizador. Por lo menos, ya este grupo quedó sosegado en la casa con la goleada 4-0.

Cultura Saprissa, Saprimomentos, Carrusel Morado, Morados Viajeros y la Ultra Morada, empezaron la fiesta desde las ocho de la mañana, con una caravana de apoyo al equipo tibaseño, anunció Mickey, de La Ultra, antes de que el bus morado saliera hacia Cartago.

Estas fueron apenas las primeras de tanteo de los aficionados en el momento más crítico de la pandemia del COVID-19 con 86 casos el pasado miércoles, 77 el jueves, 74 el viernes y 50 este sábado y 53 hoy. O sea cifras que paran el pelo.

Los fanáticos hablan de respeto a la burbuja social, hablan de protocolos, de mascarillas. No hablan de birras y otras bebidas espirituosas en los carros, con el riesgo que esto significa desde el punto de vista de accidentes de tránsito, tampoco hablan de pasiones desbordadas si sus equipos ganan y el rompimiento de burbujas entre goles y tragos.

Estos comportamientos incrementan a niveles sumamente peligrosos la guerra contra el COVID-19 y que los casos se disparen en el casco central del país tanto o más como en la zona norte. Avisadas están las autoridades de salud y del fútbol.