.17 noviembre, 2019
Si la lloradera es por las presiones, el mismo Rodolfo Villalobos se las ha buscado. Ya está a cartón lleno. Foto: Rafael Pacheco
Si la lloradera es por las presiones, el mismo Rodolfo Villalobos se las ha buscado. Ya está a cartón lleno. Foto: Rafael Pacheco

Definitivamente Rodolfo Villalobos, presidente de la FEDEFUTBOL, este domingo no se atacó a llorar después del resultado de la Sele contra Haití porque de fijo la Cueva, una vez más, se habría inundado.

Y es que según las declaraciones del presidente de la Federación, a Deportivas Columbia, él se puso sentimental después del triunfo del jueves en Curazao, 2 a 1, porque ha tenido muchas presiones.

Pero si quiso apelar al pobrecito, algo muy característico de los ticos, conmigo no pegó.

Esas presiones que ha tenido se las buscó por su pobre desempeño como la máxima autoridad de la Federación.

Si bien no sabíamos la clase de choricero que es Gustavo Matosas, ni que iba a dejar botada a la Sele, Villalobos tiene responsabilidad por la alcahuetería con la que dejó que el charrúa se desenvolviera. El técnico hizo lo que le dio la gana y nadie le marcó la cancha, esa presión solito se la ganó Villalobos, quien ha vivido escondido en su castillo, y en complicidad con lo que digamos es un departamento de prensa y protocolo, nunca da la cara, la transparencia ahí no existe.

Y si habla de presiones por la reciente elección como presidente, él sabrá si se puso para que el grupo opositor le levante los chingos al actual Comité Ejecutivo.

Y si se siente presionado porque las Ligas Menores no dan pie en bola, él como cabeza de la Federación también tiene la culpa, y el que no quiere caldo dos tazas, porque el desastre de nuestras ligas menores se ve magnificado porque México, en el Mundial Sub 17, ayer se dio el taco de pelearle la final a Brasil.

Así es que NO llore conmigo papi, usted es parte del desastre futbolístico.