.28 julio
 Ronald González y los seleccionados tienen un reto que va más allá de lograr clasificar al Mundial. Deben ayudar a que este pueblo recupere la esperanza después de la pandemia. Foto: Rafael Pacheco
Ronald González y los seleccionados tienen un reto que va más allá de lograr clasificar al Mundial. Deben ayudar a que este pueblo recupere la esperanza después de la pandemia. Foto: Rafael Pacheco

Quedan once meses para que la Sele empiece su eliminatoria hacia el Mundial Catar 2022. En junio del 2021 será el primer partido, si el covid-19 lo permite y esperemos que así sea.

Y no solo cruzo los dedos como fiebre, sino porque el fútbol es un arma muy poderosa para superar las secuelas de la pandemia.

Se empiezan a hacer números de cuáles serán los tres países que pasarán directo a la Copa, entre México, Estados Unidos, Costa Rica, Jamaica, Honduras, más tres equipos que se les sumarán. Otros analizan el puntaje mínimo para ir a Catar con el tercer boleto.

Y es bueno no solo ponerle mente al coronavirus.

El que ya estén las fechas de la eliminatoria hará que empresas y comercios empiecen con sus proyecciones en cuanto a promociones, pauta publicitaria, artículos alusivos a la octogonal y lo que se les ocurra, como sucede cada cuatro años.

Es indudable que le eliminatoria reactivará la economía, una pincelada la muestran los manudos a quienes se les movió la aguja del tanque financiero con Bryan Ruiz, quien sin haber puesto un pie aquí ya generó una venta loca de camisetas.

Eso es lo que necesitamos, ir saliendo de la pandemia económica que también mata de hambre y nos mata la esperanza.

Los seleccionados y su técnico Ronald González tienen una gran tarea, ya no se trata solo de ir a un Mundial y ver cuánta plata e imagen ganan, tienen que pensar en el país, porque si hacen una buena etapa clasificatoria cargarán a los ticos de esas vibras positivas que urgen, nos ayudarán a mejorar el estado de ánimo, y el efecto en la economía sin ninguna duda se sentirá.