Wálter “Paté” Centeno le hizo un gran favor a su amado Saprissa, tras ganarle 1-0 a Cartaginés y cuidarle la cima a los morados al frenar el paso de los azules.
Los blanquiazules con una victoria recuperaban la cima del certamen; sin embargo, por un resultado que nadie tenía en mente, el Monstruo quedó tres puntos arriba.
El triunfo de San Carlos era un buen negocio para ellos también, pues con la victoria se metió al cuarto lugar de la tabla con 15 puntos y superó por uno a Alajuelense, a quien la cuarta plaza apenas le duró unos minutos.
La derrota en el norte es una cachetada para los brumosos, para aterrizarse un poquito, poner los pies en la tierra y que los halagos tampoco se le suban mucho a la cabeza tras una semana en la que dieron fuertes golpes.
Marcadores como estos más allá de un daño en el campo, afectan la credibilidad del plantel por lo que ha pasado en otras ocasiones. Tras una gran victoria, suele venir una derrota inesperada.
Más allá de los cambios abudantes que hizo Amarini Villatoro en su alineación, el equipo se vio muy lejos de lo que han sido sus grandes aciertos este torneo.
En ofensiva se le negó el gol (remató 17 veces, 9 a marco), en la media no pudo armar el juego de otros días y lució sin ideas ni el aplomo que lo metieron en las semifinales de la Copa Centroamericana y por el que había llegado a la cima del torneo.
A la media hora cuando cayó el gol de Jefferson Rivera, el partido era parejo, sin mayores emociones, de hecho fue el primer remate a marco del partido. Roberto Córdoba metió un tiro libre al área y de cabeza, Rivera la clavó, en la que jugada que marcó la diferencia.
Manuel Morán tuvo el empate a los 40 en una tapadón de José David Vega, arquero que se fue creciendo y acabó como figura con cuatro buenos tapadones en el segundo tiempo.
Las que otro día entraban, esta vez se fueron lejos, como el cabezazo del “Tepa” González al 89, el cual ha clavado otros días, esta vez se lo topó solo y no la echó.
Nada salió, nada, ni siquiera el arbitraje ayudó. A los 55 minutos hubo un penal a favor de los brumosos que, según el exréferi Henry Bejarano, se debió pitar porque hubo un agarronazo claro y ni siquiera el VAR vio.
Kevin Briceño se expulsó al cierre del encuentro, tras una briceñada más, una mala salida de su parte en la que atropelló a Jeikel Venegas saliendo del área y fue expulsado. Solo así probarán a otro arquero en el Cartaginés.
Como en Cartago no quedaban cambios, Andrey Mora se tuvo que poner la camiseta de portero y jugar los últimos cinco minutos así.
Buenas o malas, creálo del lado que quiera, pero días como estos hacen pensar que no hay quite, las cartagadas también existen.


