Sergio Alvarado.2 agosto
El golpe de Zidane a Materazzi es de los hechos más recordados en los mundiales. Foto: AFP
El golpe de Zidane a Materazzi es de los hechos más recordados en los mundiales. Foto: AFP

El 9 de julio del 2006 hubo un partido que marcó para bien o para mal, las carreras del francés Zinedine Zidane y del italiano Marco Materazzi, quienes protagonizaron uno de los momentos más inolvidables en una Copa del Mundo.

Materazzi, exjugador del Inter de Milán, será una de las leyendas que este viernes (6 p. m.), estará en la gramilla del estadio Morera Soto para enfrentar a un equipo de glorias de Alajuelense, por lo que es imposible pensar en él sin recordar aquel encontronazo con Zizou.

Aquella mejenga fue una guerra sin cuartel, tanto así que se tuvo que ir a tiempos extras y luego a penales para definir al campeón del Mundial de Alemania 2006. En medio del estrés del juego sucedió algo que impactó al planeta fútbol.

Zizou y Marco habían pasado discutiendo casi todo el partido y al minuto 108 el italiano le dijo algo al francés que lo sacó de sus casillas.

Materazzi, con una fama de rudazo bien ganada, se metió con la hermana del jugador de origen argelino al llamarla prostituta. Zinedine ni lo pensó, se devolvió furioso y le metió un cabezazo en el centro del pecho que mandó al piso al italiano, quien le metió más drama al asunto.

Robert Pires fue campeón mundial con Francia en 1998 al lado de Zidane, otro de los invitados este viernes a la catedral. Foto: AP.
Robert Pires fue campeón mundial con Francia en 1998 al lado de Zidane, otro de los invitados este viernes a la catedral. Foto: AP.

En los siguientes dos minutos los franceses y los admiradores de Zidane pasaron en una total angustia, cuando el árbitro argentino Horacio Elizondo fue a consultar la jugada con el cuarto árbitro, ya que él no vio lo que pasó.

El español Luis Medina Cantalejo le contó al réferi cómo pasaron las cosas y cuando Elizondo volvió a la cancha ya tenía la tarjeta roja en la mano y expulsó al ídolo galo. Esa acción marcó una de las despedidas más tristes de un Mundial.

La imagen de Zidane caminando al lado del trofeo, sin alzarlo a ver y dándole la espalda se convirtió en icónica, una copa que minutos después alzó Materazzi, quien se salió con la suya.

Esa fue la última vez que al hoy técnico del Real Madrid se le vio como jugador en un terreno de juego.

El sello de “Matrix”, como apodan al defensor italiano, no solo se sintió en ese momento, sino que él marcó el gol del empate en ese partido. Francia se había adelantado con un gol de penal, anotado por Zizou.

Luego en la tanda de penales, Marco estuvo entre los anotadores que marcaron para que Italia ganara su cuarto campeonato del mundo.

Extrañado.

“Mis palabras fueron estúpidas, pero no merecían esa reacción. En cualquier barrio de Roma, Nápoles, Turín, Milán o París, se oyen cosas mucho más graves...”, indicó el italiano al diario L’Equipe en una entrevista del 2016.

Aquel fue solo uno de los muchos trofeos que Materrazi ganó en sus 20 años de carrera, ya que también alzó la Liga de Campeones de Europa con los neroazurri en el 2010 y el del Mundial de Clubes de ese mismo año. Además celebró 13 títulos nacionales en Italia.

A pesar de todo lo conseguido, el jugador afirma que ese momento es algo que siempre lo ha perseguido y todavía hoy los aficionados le preguntan qué fue lo que le dijo a Zidane.

“No entiendo por qué esta historia alcanzó proporciones tan grandes. La única cosa de la que me quiero acordar, son mis dos goles en la final".

"A veces, en Italia, me cruzo con fans que dicen: ‘¡Marco, hiciste muy bien darle este cabezazo!’. Esto me enfada porque el cabezazo...¡lo he recibido yo! Esto muestra que la historia fue contada de manera extraña. Pero no pasa nada, no tengo rencor y nunca lo tendré”, indicó el defensor.

Puras estrellas
Rivaldo fue campeón del mundo con Brasil y brilló en clubes como el Barcelona y el Milán. Foto: Archivo.
Rivaldo fue campeón del mundo con Brasil y brilló en clubes como el Barcelona y el Milán. Foto: Archivo.

Con 45 años y sus 1,95 de estatura, Marco es una de las nueve leyendas que jugarán este viernes en la Catedral junto a Esteban Cambiasso, Míchel Salgado, Robert Pires, Fernando Hierro, Rivaldo, Fernando Morientes, Claudio Caniggia y Faryd Mondragón.

A cualquiera le encantaría jugar ante esta alineación de lujo, todos mundialistas y estrellas en los principales equipos del mundo, pero son pocas las leyendas manudas escogidas para hacerles frente.

Carlos Hernández, Luis Diego Arnáez, Roy Lassiter, Pablo Gabas, Mauricio Montero, José Alexis Rojas, Carlos Castro, Mauricio Montero, Raquel Ledezma, Rolando Fonseca y Wardy Alfaro, conforman el cuadro erizo.

Para ver a estos figurones, las entradas están a la venta en la página de Liga Tickets, en las Liga store o en las Tiendas Gollo. Por televisión será transmitido por Tigo o Multimedios, hasta este viernes se definirá.

Claudio Caniggia fue la mano derecha de Diego Maradona en la selección argentina. Foto: Pinterest
Claudio Caniggia fue la mano derecha de Diego Maradona en la selección argentina. Foto: Pinterest