Johan Quirós es un vecino de Guápiles que cuenta con un Datsun 1000 modelo 1969 que realmente se roba todas las miradas por donde sea que anda.
Su tono esmeralda, su estado intacto y verlo con el estilo original como en sus mejores tiempos son algunos detalles por los que llama tanto la atención, pero para su dueño hay un motivo aún más especial por el que le tiene tanto cariño a este chuzo.
El Datsun 1000 lo transporta a los recuerdos de su infancia
La nostalgia está totalmente ligada al vehículo. Aprendió a manejar en un auto idéntico, el mismo modelo; básicamente, la única diferencia era la placa. Décadas después, cuando consiguió el suyo, continuó esa tradición con sus hijos.
“Cuando tenía como doce años aprendí a manejar en un auto así, entonces ya de grande me agarró la loquera que quería un carrito igual, el mismo. Lo empecé a buscar, duré como dos años y medio, hasta que me encontré este en Santa Cruz de Guanacaste.
“Estaba en color gris, la pintura un toque quemada por el sol, entonces cuando pude a los dos años la agarré y lo pinté y al final me decidí por el rojo”, contó.
Quirós es todo un apasionado de los vehículos. Ha tenido diversos carros, pero ninguno ha llegado al nivel de cariño que le tiene a este, el cual asegura que jamás vendería.
“Este carro sí es cierto que no lo vendo, mi familia y mis amigos saben que no lo vendo. Me han ofrecido comprarlo varias veces, hasta cambiarlo por carros modernos, con dirección hidráulica, aire acondicionado y otras cosas, pero no, no, no se toca.
“Este carro se queda conmigo hasta que Dios quiera; más bien tengo que ver a quién se lo heredo; ahí les quedará a mis hijos y ellos saben lo que significa para mí”, destacó.
El Datsun también unió a tres generaciones de la familia
Quirós enseñó a sus tres hijos a manejar en este auto, por lo que tiene la tranquilidad de que ellos lo quieren tanto como él y lo mantendrán pase lo que pase.
“Yo hice lo mismo con mis tres hijos; ellos empezaron a manejar en este carro, todos practicaron para la prueba de manejo con este Datsun 1000. Yo quería que le agarraran un poquito de amor al carro, que su primera experiencia fuera en él y sintieran lo mismo que yo. Espero que ahí lo mantengan en un futuro”, comentó.
Un clásico que es invitado a exhibiciones y desfiles
Más allá de ese significado sentimental tan especial, el chuzo ha sido famoso en diversas exhibiciones, ferias, fiestas y eventos a los que lo suelen invitar.
“A este lo saco a exhibiciones, eventos, desfiles, lo he sacado en el Carnaval de San José, allí ha salido tres veces, también en la frontera del lado panameño, por todo lado ha andado, con el que me gusta salir a pasear”, destacó.
El Datsun 1000, además, está muy bien cuidado. Johan se ha esforzado en mantenerlo en perfecto estado y con el estilo original de la época, por lo que es muy especial por donde se mire.





