Andrés Mora.11 marzo, 2018
Kevin tiene apenas cuatro partidos en primera, pero ante el Sapri parecía un portero experimentado. Fotografía José Cordero
Kevin tiene apenas cuatro partidos en primera, pero ante el Sapri parecía un portero experimentado. Fotografía José Cordero

Si Saprissa se quedó con las ganas de triunfar ante Carmelita (empataron 1-1), mucha culpa la tiene el portero Kevin José Chamorro Rodríguez, oriundo de Sardinal de Carrillo en Guanacaste.

Con apenas 17 años de edad, el carmelo frenó al Monstruo con buenas tapadas y mostrando seguridad en todas sus apariciones, y eso que este es apenas el cuarto partido que juega en la Primera División.

Chamorro debutó en la jornada 3 del torneo, cuando la barriada empató (1-1) ante Santos, después volvió a la banca y a la gradería hasta que regresó al marco en la jornada 13, el de ayer fue su tercer partido consecutivo de titular.

"Chamorro es un portero que tiene muchas condiciones, personalidad y, por lesiones o errores de los porteros anteriores, se le dio la oportunidad y está respondiendo con muy buenas actuaciones", dijo su técnico Mario Víquez.

Incluso Víctor Cordero, asistente técnico rival, lo felicitó en la conferencia de prensa porque los dejó con la celebración en la boca en varias ocasiones; parecía todo un experimentado.

"Tiene muchas condiciones, personalidad y por lesiones o errores de los porteros anteriores se le dio la oportunidad y está respondiendo", Mario Víquez.

"Sabíamos que Saprissa era muy duro, que nos teníamos que cuidar. Sabíamos que no podíamos cometer errores, pero cometimos un error por falta de marca y nos costó el gol. Feliz por el esfuerzo que hicieron los compañeros y el cuerpo técnico", dijo Kevin después de su gran actuación.

"Agradecerle a la directiva de Carmelita porque me han dado la oportunidad y a la Academia Wílmer López que fue donde empecé y a Liberia", agregó.

Chamorro reconoció que fue un sueño enfrentar al Sapri y que para eso ha trabajado duro y de buena manera.

El portero llegó desde los 14 años a la Academia Wílmer López.